Desde su controvertido nombramiento como candidata a la Alcaldía de Madrid por Ciudadanos (Cs) hasta la debacle de su formación en las elecciones municipales, Begoña Villacís ha sido una de las grandes protagonistas del periplo electoral de los últimos meses.
La cabeza de lista de Cs en Madrid deja atrás ocho años dedicados a los madrileños, cuatro de ellos como vicealcaldesa, y dos ocasiones en las que tuvo la oportunidad de convertirse en alcaldesa. Villacís rechazó el ofrecimiento de la izquierda por lealtad a su socio de gobierno, el PP, cuando salió el caso de las mascarillas y del hermano de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso.
La carrera electoral de la que ha sido líder indiscutible de la formación naranja en la capital madrileña durante los últimos años comenzó de forma un tanto abrupta a principios de año entre rumores de su paso a las filas del PP.

Tras días de culebrón político llegó el desmentido de la propia afectada, la aprobación de la candidatura sin los mínimos que exigía la formación, pero con el apoyo del 97% de los avales y el inicio de una carrera electoral que ha llegó su fin este pasado 28M con el hundimiento total de la formación en la capital.
Mientras el PP de Almeida alcanzaba los 29 concejales y un 44,5 por ciento de los votos, Ciudadanos desaparecía del espectro político al no obtener el 5 por ciento necesario para obtener representación en el Palacio de Cibeles. Villacís deja, así, el escaño que ocupaba desde 2015, cuando su partido entró por primera vez en Cibeles, y que la llevó a convertirse en vicealcaldesa durante cuatro años de mano de la firme coalición establecida con el PP.
Un trasvase frustrado y concejales a la fuga
El rumor del paso de Begoña Villacís al PP fue protagonista del gran culebrón político de una larga semana entre enero y febrero. «Le queremos dar viabilidad a este proyecto liberal en España», señaló Villacís sobre la posibilidad de que estuviera valorando lanzar una corriente interna dentro del PP para salvar el partido.
Tras diversos coqueteos, reuniones con la directiva del PP a nivel nacional, elogios por parte de su entonces socio de Gobierno en el Ayuntamiento de Madrid, declaraciones de representantes de los ‘populares’ a diferentes niveles, recriminaciones internas por parte de líderes de Ciudadanos, desencuentros personales y muchos rumores, Villacís por fin habló y lo hizo para aclarar que su apuesta siempre había sido presentarse con Cs a las elecciones del 28M.

No quedaba ahí el culebrón político cuando, tras convocarse las primarias en la formación naranja, la dirección nacional de Ciudadanos tuvo que proclamar la candidatura de Begoña Villacís a la Alcaldía de Madrid a pesar de que ni la vicealcaldesa ni los otros dos aspirantes habían logrado el mínimo de avales exigido para disputarlas. Villacís había logrado el 97% de los apoyos para concurrir a los comicios internos por lo que Cs optó por ella para luchar por el bastón de mando en el Palacio de Cibeles.
Con la elección de Villacís no acabaron los problemas. La primavera llegó a Ciudadanos con dos importantes bajas que fueron el comienzo de una importante desbandada en la formación naranja.
Los primeros en dejar la formación fueron los concejales Pepe Aniorte y Ángel Niño que terminaron en las filas PP, incluso formando parte de la lista electoral para los comicios que acabamos de pasar. A ellos se sumaron pronto las pérdidas de Alberto Serrano, Concha Chapa y Sofía Miranda.
Campaña, debate y resultados
A lo largo de una campaña un tanto descafeinada, Villacís centró sus apariciones en destacar el trabajo realizado por las concejalías que ostentaba su grupo (Urbanismo, Economía, Servicios Sociales, Internacional y Coordinación Territorial), avisar de lo que supondría que Vox pactara con Almeida y lanzar un mensaje de lealtad.
La todavía vicealcaldesa fue una de las protagonistas, eso sí, del debate a seis que se celebró entre los candidatos a la Alcaldía de Madrid. En este encuentro televisado, Villacís reclamó disculpas por parte del representante de Podemos, Roberto Sotomayor, por el escrache que sufrió hace cuatro años cuando se encontraba embarazada de nueve meses. Mostrando una foto de aquel momento de 2019 y señalando a Alejandra Jacinto (candidata de Podemos al Ejecutivo regional) recriminó que Podemos llegase «cuatro años tarde» para pedir perdón.

Finalmente, en la jornada electoral del 28M Ciudadanos perdió los once concejales que obtuvo en 2019, momento en el que llegó a ser tercera fuerza en el Palacio de Cibeles y parte fundamental en el Gobierno municipal en coalición. El partido ‘naranja’ no consiguió alcanzar el 5% mínimo para lograr representación, quedándose en un 2,89% de los votos, con 47.510 papeletas.
Villacís reconoció esa misma noche su «derrota sin paliativos» al no llegar al 3% en los votos y avanzó que se iba del Ayuntamiento madrileño «con la cabeza muy alta». «La vida no es siempre justa pero nos vamos sintiéndonos orgullosos», aseguró la dirigente madrileña.
¿Y, ahora, en qué queda el futuro de Begoña Villacís? El gran triunfador de la noche electoral, José Luis Martínez-Almeida, ya descartó hace unos días que la líder en Madrid de Cs pudiera ocupar un cargo directivo en el Ayuntamiento asegurando que se trata de un asunto «complicado».

«Al Ayuntamiento es complicado, porque quien ha sido vicealcaldesa es complicado que pueda ocupar un cargo meramente directivo, lo cual no quiere decir que tenga la mejor opinión y la relación cordial en lo personal. Le deseo lo mejor en el futuro porque tiene los mimbres para conseguir lo que se proponga», aseveró Almeida.
