Comprar una vivienda de segunda mano en la Comunidad de Madrid costará menos en impuestos a quienes no hayan cumplido los 40 años, siempre que el precio no supere los 450.000 euros y el inmueble vaya a ser su residencia habitual. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, anunció este lunes en un encuentro informativo de Nueva Economía Fórum que el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) bajará para este colectivo del 6% actual a un tipo reducido del 4%. En la práctica, supone pagar un tercio menos de cuota.
La segunda rebaja se dirige a quienes compren vivienda de nueva construcción. Para ellos, el Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (AJD) pasará del 0,75% al 0,4%. Con ambas medidas, el Gobierno autonómico pretende que los jóvenes compradores se equiparen con la bonificación de la que ya disfrutan las familias numerosas en la región.

Ninguna de las dos rebajas está todavía en vigor. Se incorporarán al proyecto de Ley de Presupuestos regionales de 2027, que el Consejo de Gobierno aprobará este mes de octubre y que después deberá tramitarse en la Asamblea de Madrid. La intención es que ambos se apliquen desde el 1 de enero.
Casi todo el ahorro, en la vivienda usada
El Ejecutivo madrileño calcula que las dos medidas supondrán un ahorro de 116 millones de euros al año para los contribuyentes, pero el reparto es muy desigual. La rebaja del ITP concentra 114 millones y llegaría a unos 40.000 jóvenes, con un ahorro medio estimado de 2.850 euros por persona. La del AJD, en cambio, se queda en 2,1 millones anuales para unas 4.200 personas.
Para ilustrar el alcance de la medida, el Gobierno regional pone el ejemplo de una pareja que compre una vivienda de 300.000 euros. Con el nuevo tipo pagaría 12.000 euros en concepto de ITP, frente a los 30.000 que, según la Comunidad, tendría que abonar en otras autonomías como Cataluña.
La rebaja afecta tanto al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales para la compra de vivienda usada, como al Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, para la nueva.
Un anuncio en plena movilización por la vivienda
La presentación de estas rebajas llega en plena protesta por el derecho a la vivienda, la acampada en la Puerta del Sol y a las manifestaciones celebradas el pasado fin de semana en Madrid y otras ciudades. Un clamor popular contra el encarecimiento de los alquileres y los desahucios, y el incremento de los precios de compra que siguen subiendo en España.

Todo ello, coincide además con un nuevo escenario político ya que el mismo lunes, Pedro Sánchez convocó elecciones generales para el 29 de noviembre tras no conseguir sacar adelante en el Congreso los decretos de vivienda.
La oposición madrileña recibió el anuncio de la presidenta madrileña con críticas. La portavoz socialista, Mar Espinar, lo calificó de «anuncio electoral» sin impacto real en la vida de los madrileños. Vox, a través de su portavoz Isabel Pérez Moñino, respaldó la rebaja, aunque condicionó la eficacia de cualquier plan de vivienda a su discurso sobre la inmigración.
