El Sindicato de Inquilinas ha pedido este martes a las organizaciones sindicales que convoquen una huelga general contra la crisis de la vivienda, un paso con el que quiere llevar la protesta más allá de la acampada que mantiene en la Puerta del Sol y de las manifestaciones previstas para el sábado.
La portavoz del colectivo, Alicia del Río, lanzó el mensaje durante la primera asamblea celebrada en la plaza madrileña, convencida de que la huelga abre una vía nueva para el movimiento: «Ahora hay un camino» y Valeria Racu, otra de las caras visibles de la protesta, se sumó a esa misma reivindicación.
El público respondió en la misma línea. «Hace falta ya una huelga general» fue uno de los cánticos más repetidos de la tarde, mientras que los gritos de «no nos vamos, nos quedamos» interrumpieron en varias ocasiones la intervención de Racu.

«Esto acaba de empezar»
En la asamblea se analizaron los decretos que el Consejo de Ministros había aprobado ese mismo día y se habló también del regreso de Maricarmen a su casa. Las dos portavoces atribuyeron esos reales decretos a la presión en la calle y a la movilización popular. A su juicio, ha sido esta la que ha obligado al Gobierno a aprobar unas medidas «arrancadas» al PSOE y a Sumar gracias a unas protestas que en Madrid ya superan las 78 horas y congregan a más de 600 personas en Sol
La organización insistió en que «esto acaba de empezar» y pidió no bajar el ritmo para que las marchas convocadas el sábado en distintas ciudades sean multitudinarias. Por eso animó a quienes llenaban la plaza a salir a manifestarse ese día, recordándoles que lo importante no es aferrarse a una tienda de campaña, sino sostener la lucha por los derechos de las personas inquilinas.
