El Sindicato de Inquilinas de Madrid no acepta que el llamado ‘decreto Maricarmen’ se reparta en varias normas. Sus portavoces, Alicia del Río y Valeria Racu, lo dejaron claro este martes en una comparecencia en la Puerta del Sol, donde advirtieron de que dividir las medidas de vivienda en dos decretos es «una verdadera vergüenza» y una forma de «jugar a la campaña electoral».
Para Racu, partir la norma responde a una estrategia que el movimiento ya conoce. La portavoz la describió como la táctica de «divide y conquistarás», que consiste en trocear las medidas para que solo queden «unas migajas» y obligar a la ciudadanía a celebrar avances que, a su juicio, no cambiarán la vida de la gente. «Divide y conquistarás nunca más», zanjó.

La exigencia del sindicato no admite matices y Racu planteó la disyuntiva en términos muy concretos, o el decreto Maricarmen «en su totalidad, en un único decreto». «Cualquier otro texto», manifestó será «un decreto falso». La portavoz recordó que el colectivo entregó hace años sus propuestas al Gobierno y que este las tiene guardadas «en un cajón», por lo que, según defendió, no hace falta modificar nada, solo aprobarlas tal como se presentaron.
Hay que analizar el texto
La vigilancia se centra ahora en la redacción definitiva del texto que Del Río insistió en que «todos los ojos» están puestos en el texto concreto, porque es en la letra pequeña donde, según denunció, siempre se ha intentado favorecer a los rentistas en lugar de a las personas. Hasta conocer ese detalle, añadió Racu, no podrán saber si se trata «de una farsa o de un decreto de verdad».
Racu alertó además de las consecuencias políticas de no atender la reclamación. Si no hay valentía para resolver el que consideró el mayor problema del país, advirtió, el resultado será «abrirle las puertas de par en par al fascismo». En esa línea, contrapuso el discurso que señala a las personas migrantes con el suyo propio: «Los verdaderos invasores son los inversores», en referencia a los fondos inmobiliarios e internacionales.

La acampada continúa
Sobre el futuro de la acampada, en la que hay más de 600 personas según el sindicato, Racu explicó que la propia asamblea decidiría a lo largo de la tarde cómo responder, pero subrayó que la protesta va más allá de Sol. «Esto no es solo una acampada», afirmó antes de anunciar movilizaciones estatales en todas las ciudades este fin de semana. «Primer paso, pero jamás el final», resumió sobre un decreto que, en su opinión, solo abre la lucha contra el sistema rentista.
El Consejo de Ministros ha aprobado un decreto ley que contiene solo la renovación automática de los contratos, la medida que el sindicato venía exigiendo desde el viernes, y otro con el resto de medidas acordadas con los grupos, incluida la regulación del alquiler de habitaciones.
