El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha puesto fin a una de las últimas vías legales que le quedaban a Donald Trump para escapar de la responsabilidad civil por la agresión sexual que un jurado le atribuyó en 2023.
Según ha informado The New York Times, los magistrados rechazaron admitir a trámite el recurso presentado por la defensa del presidente. Con ello, pretendía que el alto tribunal revisara la sentencia que le obliga a indemnizar con 5 millones de dólares a la escritora E. Jean Carroll.

Un veredicto que resistió tres instancias
El origen de este pulso judicial se remonta a mayo de 2023. Fue entonces, cuando un jurado federal de Nueva York concluyó que Trump había abusado sexualmente de Carroll en el probador de los grandes almacenes Bergdorf Goodman. Los hechos se remontan a mediados de la década de los años 90, cuando ella era una reconocida escritora de revistas.
El mismo jurado determinó, además, que el hoy presidente había difamado a Carroll al calificar públicamente sus acusaciones de «una estafa total» y «un engaño y una mentira» en un comunicado difundido en redes sociales.
Para llegar a esa conclusión, según recoge el periódico neoyorquino, el jurado tuvo acceso a los testimonios de otras dos mujeres que también denunciaron haber sido agredidas por Trump. Además, también escucharon un fragmento del audio emitido en el programa semanal de televisión Access Hollywood. En él se podía escuchar a Trump jactarse de agarrar y besar a mujeres sin su consentimiento.

Ningún tribunal dio la razón a Trump
La defensa del presidente recurrió el veredicto ante el Tribunal de Apelaciones del país, argumentando que el juez que presidió el juicio, Lewis A. Kaplan, se había equivocado al permitir que esas pruebas —los testimonios de las otras denunciantes y la grabación— llegaran ante el jurado.
Sin embargo, en diciembre de 2024, un panel de tres jueces de ese mismo tribunal confirmó íntegramente la sentencia, al no apreciar que la admisión de esas pruebas hubiera vulnerado el derecho de Trump a un juicio justo.
Agotada esa vía, sus abogados llevaron el caso hasta el Tribunal Supremo, donde calificaron las pruebas de «acusaciones de hace varias décadas, sin verificar y sin relación con el caso». Con ello, también advirtieron de que, de no corregirse, el criterio del tribunal de apelación «se repetirá en una gran cantidad de casos civiles y penales en el futuro».
La ley que hizo posible la demanda
La posibilidad de que Carroll llevara su caso a los tribunales, pese a que los hechos databan de décadas atrás, se sustentó en una legislación específica del estado de Nueva York aprobada en 2022. Esta norma abrió un plazo de un año para que las personas adultas que dijeran haber sufrido una agresión sexual pudieran demandar aunque el plazo de prescripción ordinario ya hubiera expirado.
Carroll, defensora activa de esa norma, presentó su demanda al amparo de esa nueva norma legal. En su reacción pública tras conocerse la decisión del Supremo, Trump acusó al estado de Nueva York de haber diseñado esa ley «para un instante fugaz» con el propósito de perjudicarle.
La condena en firme contra Trump cierra cualquier intento del presidente de eludir la responsabilidad de sus actos, según la abogada de Carroll y se une a la condena anterior por daños y perjuicios contra la periodista, por la que tendrá que pagarle 83,3 millones de dólares.
Además, anunció en redes sociales que continuará impugnando lo que definió como una «instrumentalización de la justicia» en su contra.
Carroll, de 82 años, celebró la decisión del tribunal en su cuenta de la red social Substack con un mensaje dirigido a todas las mujeres. «¡GANAMOS!», escribía en mayúsculas. «¡ESTA VICTORIA ES PARA TODAS LAS MUJERES DEL MUNDO!».
Mientras, su abogada, Roberta Kaplan, señaló que el fallo «confirma de una vez por todas el veredicto unánime del jurado». De esta forma, se cierra cualquier intento del presidente Trump eludir la responsabilidad por sus actos.
Un segundo fallo, aún pendiente
El caso resuelto esta semana no es el único frente judicial abierto entre Trump y Carroll. En enero de 2024, un jurado distinto condenó al presidente a pagar 83,3 millones de dólares. El motivo, los daños y perjuicios por difamar de nuevo a Carroll en 2019, cuando ella hizo pública una acusación de violación ocurrida décadas atrás.
Según The New York Times, los abogados de Trump ya han anunciado su intención de pedir también al Tribunal Supremo que revise esa segunda condena.
