Decenas de vecinos mayores del barrio de Orcasitas (Usera) se trasladan hoy en autobuses hasta la Plaza de la Villa con una reivindicación: reclamar la primera residencia de proximidad gestionada por la vecindad. Lo hacen esta mañana coincidiendo con la celebración de la comisión municipal de Urbanismo.
Orcasitas sigue peleando para crear esta primera residencia, única en la ciudad, en la que primaría la proximidad. Se trata de mantener la unión de las personas mayores con el barrio en el que han vivido siempre a través de un nuevo modelo de residencia. Los vecinos tienen, incluso, una parcela ideal para establecer este centro: los terrenos que hay junto a la tienda Decathlon.
«No queremos ir a las residencias de Ayuso«, han explicado unos días antes de esta cita en Plaza de la Villa desde la asociación vecinal de Orcasitas. Los mayores del barrio muestran su «temor tras las noticias aparecidas en los últimos años sobre la gestión de estos equipamientos de la red autonómica».
«La mala calidad en la alimentación, la falta de cuidados adecuados, la poca fiabilidad en los sistemas de prevención de incendios, la inseguridad y los 7.291 fallecidos en residencias durante la pandemia sin recibir atención son motivos más que suficientes para repensar el modelo de residencias para mayores, tanto autónomos como dependientes, en la Comunidad de Madrid», argumentan.

El concejal de Más Madrid Félix López-Rey, quien fuera fundador de la Asociación de Vecinos de Orcasitas, elevará este lunes una pregunta en la comisión al delegado de Urbanismo, Borja Carabante, para conocer si «va a cumplir el Ayuntamiento de Madrid los compromisos adquiridos con las vecinas y vecinos del barrio de Orcasitas impulsando un acuerdo para el desarrollo de un proyecto de residencia de proximidad para personas mayores».
Al mismo tiempo, a las 12 horas, decenas de vecinos del barrio protestarán en la Plaza de la Villa en una concentración comunicada a Delegación de Gobierno.
Residencia de cooperación público-social
Los vecinos reclaman al Ayuntamiento de Madrid que ceda el suelo para poner en marcha esta iniciativa de cooperación público-social.
La propuesta que las vecinas y vecinas de Orcasitas ponen encima de la mesa es un «nuevo modelo de residencia para mayores que prime la proximidad». No están de acuerdo con «el desarraigo traumático que supone el alejamiento de las personas mayores dependientes de su entorno más próximo, de su barrio» y por eso «Orcasitas quiere ser el primer barrio de Madrid donde se ensaye un modelo que integre la atención a las personas mayores con la proximidad».

«Las personas mayores de Orcasitas, por ser este un barrio con una intensa vida comunitaria, quieren acabar sus días en su propia comunidad vecinal. Sin perder la relación con su familia, sus vecinas y vecinos, su entorno«, han reivindicado.
«Si fuimos capaces de gestionar la construcción de un barrio entero, si gestionamos nuestra propia calefacción (la calefacción centralizada de la Meseta de Orcasitas está gobernada por una mancomunidad y una junta que se renueva anualmente y en la que se toman las decisiones), también podremos gestionar nuestra residencia», han asegurado.
La demanda de la residencia en el barrio también la firman los jóvenes de Orcasitas. «Todos vamos a llegar a mayores y, cuando se acerque ese momento, en muchos casos necesitaremos un lugar donde nos cuiden y poder desarrollar nuestra vida cerca de nuestros seres queridos», han argumentado.
Preacuerdo adquirido en la legislatura pasada
La Asociación Vecinal de Orcasitas asegura que llegó a un preacuerdo con el anterior concejal de Desarrollo Urbano, Mariano Fuentes, de CS, que está siendo «incumplido por Borja Carabante, que ni siquiera ha respondido a la propuesta de convenio que la asociación puso encima de su mesa».
«Me gustaría seguir viendo a mis nietos cada semana. No quiero que me saquen del barrio», traslada una octogenaria del barrio.

«Orcasitas es un barrio pionero. Fue el primero en lograr el respeto a la Memoria Vinculante de los pobladores de los barrios, el primero en lograr pasar de las chabolas a los pisos con un modelo participativo y social y el primero en lograr ayudas de las administraciones para quitar el amianto cancerígeno de sus tejados», subrayan. El siguiente hito sería la residencia de proximidad.
De acuerdo con los datos de la Comunidad de Madrid, más de 276.400 personas mayores viven solas en su domicilio, lo que supone cerca del 25 por ciento del total de la población de personas de 65 o más años. Esta cifra pone de relieve la necesidad de que las residencias de mayores pasen a ser un equipamiento de proximidad, argumentan los mayores de Orcasitas.
De acuerdo con la mayoría de los especialistas en salud pública, la cercanía al entorno próximo es «fundamental para que las personas mayores mantengan su calidad de vida y salud»: en el caso de enfermedades como el Alzheimer recomiendan un entorno reconocible, tranquilo y seguro.
