Una persecución policial por las calles de Puente de Vallecas acabó con la intervención de 600 kilos de cocaína ocultos en un todoterreno robado, según ha avanzado el diario ‘El Mundo’.
Además, la intervención se saldó con la detención de uno de los presuntos implicados.
Los hechos ocurrieron cuando una patrulla de la Policía Municipal de Madrid observó a dos vehículos de alta gama-un Audi A6 y un Land Rover Range Rover- circulando en paralelo y manteniendo una conversación entre conductores en la zona de Arroyo del Olivar con Pedro Laborde, en el distrito de Puente de Vallecas.

Sospechas
La actitud sospechosa hizo que los agentes comprobasen la matrícula del Range Rover. Al dar el alto al coche, éste realizó un brusco cambio de sentido e inició una huida a gran velocidad por varias calles del distrito. En la huido se saltó semáforos en rojo y puso en riesgo a otros conductores y peatones.
Además, el vehículo circulaba sin luces, realizando maniobras en zigzag y adelantamientos temerarios, según ‘El Mundo’. Los agentes llegaron a observar cómo el coche parecía transportar una carga pesada en la parte trasera, ya que la suspensión iba especialmente baja y el vehículo apenas se balanceaba en las curvas.
Finalmente, el Land Rover se introdujo en sentido contrario por la calle de San Claudio, donde los ocupantes abandonaron el vehículo y emprendieron la huida a pie. Los policías lograron interceptar y detener a uno de ellos, un hombre de 32 años y nacionalidad española.
El registro
Durante el registro del detenido, los agentes encontraron tres teléfonos móviles, 500 euros y varias anotaciones que apuntaban a la posible existencia de un «coche lanzadera», supuestamente ocupado por el Audi A6 que acompañaba al todoterreno fugado.

Al inspeccionar el Range Rover abandonado, los policías descubrieron en los asientos traseros y en el maletero numerosos paquetes de grandes dimensiones compatibles con «fardos de droga». Y en el asiento del copiloto localizaron un arma larga tipo fusil, cuya situación y posible carga están siendo analizadas por los especialistas de Policía Científica.
Los agentes localizaron 600 kilos de cocaína distribuidos en distintos paquetes prensados, una droga que quedó intervenida y fue trasladada a dependencias policiales para su análisis.
