La tuneladora ‘Mayrit’ ha completado la tarde de este martes un nuevo hito en la ampliación de la Línea 11 entre Plaza Elíptica y Conde de Casal con la unión del túnel de Comillas con el de la futura estación de Madrid Río, ubicada en Arganzuela.
El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, ha asistido a esta operación, conocida técnicamente como cale, término que define el momento exacto en el que dos frentes de excavación se encuentran y se unen.
La perforadora comenzó el pasado 26 de marzo en la estación de Comillas, en Carabanchel, el avance para horadar los 1.114 metros de distancia que le separaban de su segunda parada en la futura estación de Madrid Río, donde ha llegado sobre las 17.00 horas.

Primer hito en 20 años
Este primer cale de ‘Mayrit’ supone, en palabras del consejero, un hito que no se vivía en Madrid «desde hacía 20 años» y que supone «un momento, sin duda, de celebración, de alegría y de orgullo por haber culminado un trabajo lleno de retos y también de desvelos».
Una conexión, además, que se produce de manera anticipada, con dos semanas de adelanto a las previsiones iniciales, que apuntaban al 20 de junio. Desde que la tuneladora se puso a trabajar en Comillas ha logrado avances de 15 metros diarios, con puntas de hasta 35 metros al día, lo que, unido a las características del terreno, ha permitido acortar los tiempos.
«Hemos duplicado los rendimientos teóricos porque las características geológicas del suelo, la maquinaria de última generación, y los anillos de dovelas que hemos cambiado –con una forma más romboidal– han hecho que sea fiable y sea seguro avanzar a esa velocidad y hemos podido culminar de dos y tres semanas antes», según ha explicado el director general de Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Miguel Núñez.

Un kilómetro de túnel
Para llegar hasta la futura estación de Madrid Río, ‘Mayrit’ ha excavado 1.116 metros, equivalentes al 21% de lo previsto, librando para ello la M-30, los ramales de la misma, y el río Manzanares. Para ello, ha tenido que descender teniendo en cuenta la inclinación máxima que puede tener el transporte ferroviario, que es de a torno de 35 milésimas, para empezar otra vez a ascender con la máxima pendiente hasta la estación de Madrid Río.
Un terreno formado por arcillas de peñuelas característico del subsuelo de Madrid, «blando y que se comporta muy bien», según ha explicado el director general de Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, que ha facilitado y agilizado el avance de la perforadora.

«Lo que nos hemos encontrado aquí era lo que estimábamos que nos íbamos a encontrar. Es decir, de momento la geología se está comportando perfectamente con el estudio planificado», ha resaltado Nuñez, que ha recalcado que toda la instrumentalización para el seguimiento de la obra apunta que la máquina «está trabajando estrictamente bien» y «el terreno se está comportando muy bien» y sin «ninguna incidencia».

Una vez completado este cale, la tuneladora realizará una parada técnica de unas dos semanas en la futura estación de Madrid Río, cuyas obras ya están ejecutadas al 69,19%, para someterse a una revisión.
Tras este parón, la tuneladora continuará su camino en dirección a la siguiente parada, la estación de Palos de la Frontera, a 1.613 metros de distancia, el tramo más largo previsto entre dos estaciones de la ampliación de la L11 entre Plaza Elíptica y Conde de Casal, donde está previsto que llegue a finales de verano.
