Perder.
Hoy hemos perdido a alguien. A David G. Castillejo.
Todavía no soy capaz de creerme que ya no estés. Hay noticias que una nunca aprende a entender, por muchos años que lleves dedicándote a contarlas.
Hemos perdido, de verdad lo digo, a una gran persona. A una buenísima persona. A uno de los grandes periodistas del periodismo local. De esos que hacían el oficio mejor y que, además, hacían mejores a quienes trabajábamos a su lado.
Riguroso, metódico, incisivo. De esos periodistas con los que siempre te sentías tranquila. Si David lo había contrastado, era así. Era mi tabla de seguridad.
Mi amigo desde hace ya más de veinte años.
No puedo resumir en un texto todas las anécdotas, las discusiones, las historias, las carcajadas, las llamadas y las noticias que hemos compartido.
Nunca pensé que tendría que escribir unas líneas para despedirte.
“No pienso consentir”. Tú ya sabes por qué.
Cuánto te voy a echar de menos.
¿A quién voy a llamar cuando tenga una duda? ¿Con quién voy a discutir un titular? ¿Quién me va a ayudar a sacar adelante un periódico que siempre has hecho tuyo?
Joder, te voy a echar de menos todos los días.
Eras la otra pata de la mesa.
No me creo que hayas muerto. A la francesa. Cómo te gustaba irte. Ya te vale.
