Colectivos vecinales reclaman la protección de los restos de interés patrimonial o etnográfico que han sido localizados en el Parque de Comillas durante el movimiento de tierras por las obras de extensión de la línea 11 de Metro.
En concreto, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), la Asociación Vecinal Parque de Comillas y la Asociación de Familias del Alumnado (AFA) del colegio Perú han registrado un escrito en la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte con esta petición dirigida a la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid, cuestión que también han remitido al consejero, Mariano de Paco.
Los restos aparecidos durante los trabajos que se están realizando en el Parque de Comillas podrían corresponder a las viviendas edificadas por Falange entre 1940 y 1979 para alojar a las víctimas del expolio franquista y a las familias en situación de extrema pobreza que llegaban a la ciudad, según narran los vecinos.

Estaríamos hablando de unas 700 casas de 40 metros cuadrados, con dos habitaciones y un baño cada cuatro hogares. El recinto estaba custodiado por falangistas y eran habituales los registros para controlar a cada inquilino. Al eliminar las viviendas en 1979 «no se produjo ningún otro proceso que el cubrimiento de los restos», señalan.
«Este descubrimiento forma parte de la memoria con la que se ha ido formando el barrio. Muchos vecinos nacieron y vivieron en esas casas, y tras ver esas baldosas tan características, o el pozo, enseguida han reconocido los restos, por eso, reclamamos a la Comunidad de Madrid que estudie la preservación de este patrimonio», han defendido las entidades solicitantes.
Las asociaciones consideran que no se puede descartar que continúen apareciendo restos arqueológicos relacionados con este periodo.
La petición se ha producido unos días antes de que, tal y como hemos conocido hoy, el Ayuntamiento de Madrid cesara a su jefa de Servicio de Patrimonio Mundial y Difusión, Carmen Rojas, responsable de defender el patrimonio del Paisaje de la Luz, hoy afectado por las talas del proyecto de ampliación de la línea en la zona de Atocha.
Frente de la Guerra Civil
En la zona de Antonio de Leyva se estabilizó el frente de Carabanchel Bajo durante la Guerra Civil, según atestiguan noticias como el hallazgo conocido en octubre de 2019 de una bala de cañón por parte de unos operaciones en esta vía, antigua carretera de Toledo.

Asimismo, esta zona ya fue objeto de estudio por hallazgos prehistóricos a principios del pasado siglo. Según recuerdan los vecinos, el arqueólogo José Pérez de Barradas, en un informe de 1927, detalla los descubrimientos localizados entre las carreteras de Toledo (calle de Antonio Leyva) y Andalucía (calle de Antonio López).
Se trataba de vestigios del Neolítico formados por cinco molinos de granito, uno de ellos de 0,50 metros de longitud, y fragmentos de cerámica tosca, con impresiones dactilares en el borde. Uno de ellos muestra en su parte inferior un abultamiento circular de 4 centímetros de diámetro, casi a la misma altura que el fondo del vaso».
