Los movimientos de tierras que se están efectuando en las obras de extensión de la línea 11 de Metro de Madrid han sacado a la luz restos antiguos en el Parque de Comillas. Se trata de «solados de escaso valor patrimonial» tal y como han indicado fuentes de la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, que no impiden que la obra siga desarrollándose.
Los trabajos desarrollados por la UTE constructora –formada por Acciona, Dragados y Grupo Rover– en esta zona de Carabanchel han hecho emerger diferentes restos.
Se trata del solado de antiguas viviendas construidas en la posguerra para acoger a familias sin hogar, muchas de ellas, víctimas de la represión y de incautaciones ilegales, han indicado desde la asociación de familias (AFA) del CEIP Perú, cercano al lugar, y la Asociación Vecinal Parque de Comillas, que han consultado a la Secretaría de Estado de Memoria Democrática.

En pie desde 1940 y hasta finales de los 70, esta barriada de casas de 40 metros, con dos habitaciones y un baño cada cuatro hogares, estaba custodiada por falangistas y eran habituales los registros para controlar a cada inquilino, según señalan.
Las asociaciones citadas, que forman parte del movimiento ciudadano ‘No a la Tala’, han defendido que el valor histórico y patrimonial de estos restos de solados «debería estudiarse».
«Este descubrimiento forma parte de la memoria con la que se ha ido formando el barrio. Muchos vecinos nacieron y vivieron en esas casas, y tras ver esas baldosas tan características, o el pozo, reclamamos a la Comunidad de Madrid que estudie la preservación de este patrimonio», defienden desde la asociación vecinal.

Los vecinos de la zona aseguran, además, que se han encontrado restos óseos humanos antiguos que podrían pertenecer a víctimas de la Guerra Civil, algo que han negado desde la Consejería de Transportes. Fuentes policiales concretan que no han sido requeridos para ninguna actuación por la aparición de estos restos, como sería obligatorio en este caso.
La Consejería, por su parte, señala que la obra cuenta con la autorización de la Dirección General de Patrimonio Cultural para la realización de prospecciones arqueológicas. «La ejecución de las mismas conlleva una autorización y dispone de un estudio de arqueología que realiza un seguimiento de todas las excavaciones», precisan.
Protesta por la tuneladora junto al colegio Perú
Precisamente, este sábado está convocada una concentración de protesta en el mismo Parque de Comillas por cómo se pretende realizar la obra de prolongación de la L11 de Metro en esta zona. La protesta, que arrancará a las 12 horas, está convocada por el movimiento ciudadano ‘No a la Tala’, del que forman parte la AFA del colegio público Perú y la Asociación Vecinal Parque de Comillas.

Según los convocantes, en el parque de Comillas se han talado 199 árboles y destruido sus 4,5 hectáreas y ahora se espera la llegada de la tuneladora que excavará el nuevo túnel desde las cercanías del colegio Perú, cuya población escolar de más de 500 niñas y niños de menos de 12 años se verá afectada.
