La línea circular de Metro, la L6, sufrirá cortes puntuales «por fases» con motivo de las obras de modernización que afronta el suburbano para sustituir las vías de circulación ante la llegada de nuevos trenes a partir de 2026.
Es lo que ha adelantado hoy, Ignacio Vázquez, consejero delegado de Metro de Madrid, quien ha avanzado también que los viajeros dispondrán de un servicio de autobuses gratuito como alternativa en cada uno de los trayectos cortados.

El plan es cerrar la línea 6 de Metro entre las estaciones de Conde de Casal y Ciudad Universitaria, unos trabajos que se prevé que se prolonguen durante un año y con una inversión prevista de 38 millones de euros. El proyecto contemplaría también una segunda fase entre República Argentina y Ciudad Universitaria, que se acometería más adelante.
Durante su participación en la Comisión de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Asamblea de Madrid, Vázquez ha asegurado que «en ningún caso se cerrará de golpe la línea 6 para hacer estos trabajos», sino que se buscará hacerlo «en dos o en tres fases».
«Se tendrá que alternar los trabajos de renovación de la superestructura con la cadencia de llegada de los trenes que está prevista desde el año 2026 hasta finales de 2029 o principios de 2030. Esa es la fecha límite en la cual la superestructura de la Línea 6 estará totalmente renovada», ha explicado Vázquez.
Mejoras frente al ruido y las vibraciones
Metro comprará 40 trenes monotensión de gálibo ancho y electricidad a 1.500Vcc, que estarían destinados a las líneas 6, 8 y 11 de Metro, y otros 40 trenes bitensión 600 Vcc-1500 Vcc de gálibo estrecho, que se asignará como dotación de la Línea 1.
Entre las mejoras planificadas se encuentran la reducción del ruido y vibraciones, el análisis y optimización del trazado, y la mejora de los sistemas de drenaje. Además, se van a realizar acciones como el cambio de tensión de las catenarias de tracción y la eliminación de la plataforma de balasto en favor de una vía en placa, reduciendo así los costos de mantenimiento.

El consejero delegado ha destacado la necesidad de actualizar la infraestructura para acomodar los nuevos trenes, optimizar los mantenimientos y evitar desgastes. Todas estas obras se completarán antes de la entrada en servicio de las nuevas flotas, y se va a estudiar la secuenciación de fases para minimizar la afectación a los ciudadanos, según ha detallado.
