Perales del Río

Getafe ha puesto en marcha este lunes las obras para restituir la circulación en ambos sentidos en la antigua carretera de Perales del Río, una vía pecuaria que llevaba cinco años funcionando con restricciones. Los primeros trabajos consisten en retirar los bolardos de madera que actualmente separan el carril de coches de la zona de zahorra reservada a bicicletas y peatones.

Durante aproximadamente los primeros siete días, la vía permanecerá abierta al tráfico mientras se ejecuta esta fase inicial. Superado ese plazo, se sucederán distintos cortes de circulación, que solo se levantarán en momentos puntuales y siempre que quede garantizada la seguridad de trabajadores y conductores. El Consistorio ha anunciado que irá comunicando estas interrupciones a medida que se produzcan.

Perales del Río
La rotonda de salida en Perales del Río.

El conjunto de la obra se prolongará cuatro meses y su coste inicial ronda el millón de euros, íntegramente sufragados por las arcas municipales, sin aportación de la Comunidad de Madrid.

«Una movilidad digna para el barrio»

Sobre este asunto, la alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, ha explicado que el Ayuntamiento va «a devolver el doble sentido a la vía, tal como hemos venido reclamando junto a las entidades de Perales y sus vecinos, con los que hemos trabajado conjuntamente»

Finalmente, será el Ayuntamiento de Getafe el que asuma el coste íntegro de las obras, «ya que la Comunidad de Madrid no aporta financiación», puntualiza la regidora.

Hernández, ha explicado también que la actuación se ajusta a los términos fijados por la Comunidad de Madrid en una resolución de junio. Según esta, se exige mantener los bolardos instalados y limitar la velocidad a 20 km/h. Fue precisamente el Ayuntamiento quien, según afirma, meses atrás planteó a la administración regional esta solución.

Un conflicto abierto desde la tormenta Filomena

El origen de esta reivindicación se remonta a 2021, cuando los destrozos provocados por la tormenta ‘Filomena’ llevaron a la Comunidad de

En su momento, la medida se presentó como algo temporal, a la espera de que se construyera una rotonda de acceso desde la M-301. Cinco años después, esa infraestructura regional sigue sin ejecutarse, lo que ha llevado al Ayuntamiento a actuar por su cuenta y devolver el doble sentido a la calzada.