La controvertida reforma urbanística planteada para Ermita del Santo, que estaba en suspenso desde la pasada legislatura, ha cogido carrerilla. El Ayuntamiento ha decidido seguir adelante con este plan con un objetivo: aprobar antes de que acabe el primer trimestre el nuevo desarrollo urbanístico.
El polémico proyecto, que despertó durante la legislatura anterior la indignación de los vecinos de la zona, tenía prevista la construcción de torres de hasta 28 plantas para unas 600 viviendas y un macroparking para 2.000 nuevos coches tras recalificar unos terrenos del barrio.

El Ayuntamiento está ahora estudiando las alturas de edificabilidad que tendrá finalmente el desarrollo para poder aprobar este proyecto en el primer trimestre. «Si no es en el Pleno de febrero, se da en el pleno de marzo«, adelantó hace unos días el delegado de Urbanismo, Borja Carabante, en una entrevista en la Ser.
El edil reconoció que existe «una configuración del espacio público que a los vecinos no les gustaba». «Han presentado alegaciones, estamos estudiándolas y muchas las vamos a aceptar en tres aspectos fundamentales: primero, en bajar algo la altura de las torres, porque es una de las cuestiones que más queja generaba a los vecinos, reduciendo algo la edificabilidad», informaba.
El edil también explicó que se incrementarán las dotaciones públicas, los metros cuadrados de edificabilidad para las dotaciones y para generar «más espacio público abierto». «Los vecinos ganan en espacio público, ganan en dotaciones y bajamos en edificabilidad», resumía Carabante.

Estas palabras no convencen a los vecinos. El colectivo ciudadano No al Pelotazo de Ermita del Santo ha asegurado que plantarán cara al plan urbanístico porque no quieren ninguna «recalificación especulativa».
«Carabante y el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, han decidido gobernar para ricos inversores en vez de para el interés de los y las vecinas del barrio que les pagan el sueldo y no quieren esta recalificación especulativa en absoluto. Nos tendréis organizadas y plantando cara», han avanzado en sus redes sociales.
Aluvión de alegaciones contra el proyecto de la Ermita del Santo
Esta lucha vecinal viene ya de lejos, concretamente desde que se hizo pública la recalificación de los terrenos y se planteó la posibilidad de la construcción de las grandes torres de viviendas.
A las manifestaciones y concentraciones que se celebraron durante meses contra el proyecto urbanístico en la Ermita del Santo, se sumó un aluvión de alegaciones, muchas de ellas firmadas por vecinos y colectivos de la zona. El tema incluso llegó a tratarse en sesión plenaria durante la última legislatura.

Los vecinos alegaron durante las protestas que la construcción de las viviendas planteadas tendría un efecto «muy negativo» para el barrio porque «ya está saturado» y hay escasez de dotaciones de servicios públicos, además de recriminar que el alcalde mira por los negocios en lugar de por los vecinos.
