El Gobierno local de Pinto (PP y Pinto Avanza) ha tenido que afrontar como primera tarea en el Ayuntamiento los problemas y «deficiencias» detectadas en el Campamento Urbano, que se celebrará en el verano, y se ha visto obligado a reducir semanas puesto que las reservas exceden el presupuesto de la actividad.
Fuentes municipales han informado de que estas «deficiencias» pueden «afectar al servicio reservado por las familias y para el que ya se han propuesto alternativas».
El problema radica en la ejecución y distribución de las semanas reservadas, puesto que «el número final excede al presupuesto global previsto para la actividad». Según las mismas fuentes, el error «radicó en haber confirmado a todas las familias interesadas el número de semanas, sin establecer una preselección en función del presupuesto municipal asignado a la actividad».
Ante ello, el Ejecutivo ha tenido que ofrecer alternativas. Así y para garantizar al máximo el inicio inminente de la actividad, ha decidido mantener el campamento 1, 2 y 3 semanas, pero se reduce el servicio en una semana en el caso de las cuatro y cinco semanas (de cuatro a tres y de cinco a cuatro).

En el caso de las reservas para seis semanas en adelante, el servicio en dos semana respecto a las reservadas, según el Ejecutivo. Paralelamente, la Concejalía de Juventud e Infancia ha dejado una «línea abierta» y está estableciendo contacto con todas las familias informándoles de la disposición adoptada. En esa ronda de llamadas también se brinda a las familias la posibilidad de renunciar al servicio.
Las mismas fuentes han precisado que el Gobierno municipal «está recopilando toda información y siguen abiertas las posibilidades jurídicas y técnicas para minimizar aún más el impacto de esta situación».
