La Policía Nacional ha detenido a seis personas, tres hombres y tres mujeres, por su presunta implicación en una trama de explotación sexual de mujeres en un local de Leganés y una vivienda anexa. La investigación apunta a una organización criminal que, según los agentes, sometía a las víctimas a un férreo control y las obligaba a ejercer la prostitución en condiciones de explotación.
La operación policial culminó el pasado 15 de octubre con la entrada y registro del establecimiento y del inmueble contiguo, que fueron clausurados cautelarmente. Durante la intervención, los agentes se incautaron de sustancias estupefacientes ocultas en productos de higiene, material informático y abundante documentación.
Una organización dirigida por dos hermanos
Según la información facilitada por la Policía Nacional, la organización estaba encabezada por una mujer y su hermano, quienes presuntamente dirigían el negocio y controlaban los movimientos de las mujeres mediante sistemas de videograbación instalados tanto en el local como en la vivienda anexa.
La investigación comenzó en noviembre de 2025, cuando los agentes tuvieron conocimiento de la posible comisión de delitos relacionados con la prostitución en ambos inmuebles de Leganés. A medida que avanzaron las pesquisas, comprobaron que las mujeres eran presuntamente engañadas, coaccionadas y obligadas a realizar actividades sexuales en contra de su voluntad.
El entramado establecía un supuesto reparto de los beneficios por el que las mujeres recibirían el 50 % de los ingresos generados por cada servicio, mientras que la otra mitad correspondería a la propietaria. Sin embargo, según la investigación, las víctimas nunca llegaban a percibir el dinero que les habían prometido.
Además, debían cumplir jornadas de hasta 13 horas y podían ser sancionadas con multas de 20 euros si incumplían las normas impuestas por los responsables.

Vigilancia, falta de libertad y consumo obligatorio de drogas
Las condiciones en las que vivían y trabajaban las mujeres constituían otro de los aspectos centrales de la investigación. Según la Policía, no se les permitía abandonar libremente el local y carecían de espacio suficiente para guardar sus pertenencias, disponer de intimidad o descansar en condiciones dignas.
La situación de control se extendía también a sus lugares de residencia. La mayoría de las víctimas vivía en viviendas próximas al establecimiento que, según los investigadores, habían sido alquiladas por la presunta cabecilla de la organización. Algunas de ellas residían incluso en el propio local.
Los agentes también constataron la presunta venta de sustancias estupefacientes tanto en el establecimiento como en la vivienda anexa. De acuerdo con la investigación, las mujeres eran obligadas a consumir drogas junto a los clientes durante los servicios sexuales. El suministro de estas sustancias se atribuye al hermano de la principal investigada y a la pareja de este.
La actividad no terminaba necesariamente con el cierre del local. Cuando todavía había clientes, los servicios sexuales continuaban en la vivienda anexa. Asimismo, dos de los presuntos integrantes de la trama se encargaban de trasladar a las mujeres a domicilios particulares cuando los clientes solicitaban estos servicios.
Seis detenidos y dos inmuebles clausurados
La operación se saldó con seis detenidos, tres hombres y tres mujeres, entre ellos la presunta responsable principal de la organización. La Policía Nacional les atribuye, presuntamente, delitos relacionados con la prostitución, agresión sexual, pertenencia a organización criminal y contra la salud pública.
Tras su detención, los seis investigados fueron puestos a disposición de la autoridad judicial. La Policía Nacional recuerda que dispone de la línea telefónica 900 105 090 y del correo electrónico trata@policia.es para facilitar la colaboración ciudadana y la comunicación de información relacionada con posibles casos de trata de seres humanos.
La investigación pone el foco en las condiciones de vulnerabilidad y extrema necesidad que, según los agentes, habrían sido aprovechadas por los responsables para mantener a las mujeres bajo su control en el municipio de Leganés.
