La Federación Local de Asociaciones Vecinales de Leganés (FLAV) reclama al Gobierno municipal de PP y ULEG que cumpla el acuerdo firmado el 21 de mayo de 2025 y permita a las entidades vecinales participar en la definición de los usos del futuro centro cívico de Leganés Norte. La reivindicación llega después de que el Ayuntamiento haya sacado a licitación la redacción del proyecto sin que, según denuncia la federación, se hayan debatido previamente con las asociaciones los criterios que deben guiar el diseño del equipamiento.
El acuerdo suscrito entre el Ejecutivo local y las entidades vecinales contemplaba tanto la redacción del proyecto como el inicio de las obras, con unos plazos establecidos. También recogía expresamente la participación de las asociaciones en la definición de los criterios que debían tenerse en cuenta durante la elaboración del proyecto.
La federación asegura que desconoce qué pretende albergar el futuro equipamiento, cuál será su destino, qué usos tendrá y a qué población estará dirigido. Por ello, considera que la redacción del proyecto no debería avanzar sin que antes se hayan debatido estas cuestiones con las entidades del barrio.

La FLAV exige una reunión urgente con el Ayuntamiento
Ante esta situación, la federación reclama al Gobierno municipal que convoque de inmediato a las asociaciones vecinales para abordar las características del edificio, los usos previstos y aspectos como la edificabilidad. La intención es que los criterios acordados se trasladen posteriormente al equipo encargado de redactar el proyecto.
La FLAV advierte de que no quiere que en Leganés Norte se repita lo ocurrido, según denuncia, en otros barrios de la ciudad, donde se han construido espacios sin que después se les haya dotado de un contenido concreto.
«No queremos que en el barrio de Leganés Norte vuelva a ocurrir lo mismo que ya ha ocurrido en otros barrios de la ciudad, de estar ante proyectos contenedores y que posteriormente no se les dote de contenido», señala la entidad.
Carlos Delgado defiende un edificio polivalente
Por su parte, el primer teniente de alcalde y concejal de Obras, Carlos Delgado (ULEG), defiende la propuesta municipal para el futuro equipamiento y sostiene que el edificio se plantea como un espacio polivalente, capaz de adaptarse a las necesidades del barrio durante las próximas décadas.
Delgado asegura que el Gobierno local ha tenido en cuenta las peticiones trasladadas por las asociaciones vecinales y defiende que el proyecto contempla espacios amplios y versátiles, con el objetivo de que puedan albergar diferentes actividades y usos.
El edil también mantiene la disposición del Ayuntamiento a escuchar nuevas propuestas de las entidades vecinales. «La puerta del despacho la tenemos siempre abierta», afirma, al tiempo que interpreta las críticas en el contexto político actual.

La última parcela pública disponible en el barrio
Las asociaciones vecinales insisten en que no quieren que se construya cualquier equipamiento, sino un espacio que responda a las necesidades actuales y futuras de los residentes. La federación subraya la importancia de decidir adecuadamente qué se hará en el edificio, dada la situación de la parcela.
«A la misma vez somos conscientes de que el barrio está ante la última parcela pública disponible y por lo tanto lo que se lleve a cabo en ella debe estar pensado en el futuro de la ciudadanía de dicho barrio», recoge el comunicado.
La estructura abandonada, conocida popularmente como el ‘esqueleto’ de Leganés Norte, representa una oportunidad para dotar al barrio de un nuevo espacio público. Sin embargo, la FLAV considera que la definición de su contenido debe ser una parte fundamental del proceso y no una cuestión que quede pendiente una vez construido el edificio.
La federación reclama así que el Ayuntamiento retome el diálogo con las entidades vecinales y garantice la participación prevista en el acuerdo de mayo de 2025. El objetivo es que el futuro centro cívico no se limite a disponer de una infraestructura, sino que cuente desde su diseño con unos usos definidos y acordes con las necesidades de la ciudadanía.
La licitación de la redacción del proyecto abre una nueva etapa para el edificio, pero el debate sobre su futuro sigue abierto: qué actividades acogerá, a quién estará dirigido y cómo participarán los vecinos en las decisiones que determinarán el uso de uno de los últimos espacios públicos disponibles en Leganés Norte.
