La Fiscalía del Área de Alcalá de Henares ha solicitado que sea juzgado el agente de la Policía Municipal de Madrid investigado por la muerte de Abderrahim Akkouk, un hombre de origen marroquí que falleció en junio de 2025 tras una intervención policial en Torrejón de Ardoz. El Ministerio Público, en cambio, ha pedido el sobreseimiento provisional de la causa respecto al compañero del agente.
Así consta en el informe presentado por la Fiscalía, después de que la jueza instructora acordara transformar las diligencias en un procedimiento ante un Tribunal del Jurado al considerar que los hechos investigados podían ser constitutivos de un delito contra la vida.

El Ministerio Público también ha solicitado que se dé traslado de las actuaciones al Ayuntamiento de Madrid como responsable civil subsidiario, al amparo del artículo 121 del Código Penal.
Muerte por asfixia mecánica
Según el relato de la Fiscalía, los hechos ocurrieron sobre las 23:00 horas del 17 de junio de 2025, cuando T. C. y P. C., ambos agentes de la Policía Municipal de Madrid y el segundo ya jubilado, salían de un establecimiento de Torrejón de Ardoz.
En ese momento, siempre según el informe fiscal, fueron abordados por Abderrahim Akkouk, quien habría empujado al primero de los agentes y se habría apoderado del teléfono móvil que llevaba en el bolsillo.
Los dos policías iniciaron entonces la persecución. T. C. logró alcanzar a Akkouk a la altura de la calle Pesquera, mientras que el otro agente habría perdido de vista al individuo que acompañaba al fallecido.
Una vez alcanzado, el agente habría tirado a Akkouk al suelo y lo habría colocado boca abajo, en posición de cúbito prono. Posteriormente, según sostiene la Fiscalía, se sentó sobre la parte alta de su espalda y rodeó fuertemente su cuello con un brazo.

El Ministerio Público considera que T. C. era consciente de que su actuación podía provocar la muerte de Akkouk y que, pese a ello, mantuvo la presión hasta causarle la muerte.
El fallecimiento se produjo a las 23:10 horas, unos diez minutos después del inicio de la intervención, como consecuencia de una asfixia mecánica, según recoge el escrito fiscal.
La autopsia definitiva determinó que la muerte se produjo por asfixia por compresión torácica con etiología homicida y apuntó también a una posible maniobra de estrangulamiento o presión cervical.
A partir de estos elementos, la Fiscalía considera que los hechos podrían ser constitutivos de un delito de homicidio previsto y penado en los artículos 138 y siguientes del Código Penal.
La Fiscalía pide archivar la causa respecto al segundo agente
Respecto al compañero de T. C., el Ministerio Público ha solicitado el sobreseimiento provisional y archivo de las actuaciones al considerar que no existen elementos suficientes para mantener su imputación en este momento.
La Fiscalía sostiene que P. C. ayudó al otro agente a inmovilizar a Akkouk, pero considera que no se ha podido determinar que ejerciera la presión que provocó finalmente su muerte.

Según el informe, el propio agente investigado manifestó durante la causa que no empleó mucha fuerza y que únicamente sujetó a la víctima, además de señalar que llegó a darle un golpe que le dejó aturdido.
La acusación particular había solicitado, por su parte, que también se investigara a P. C., al considerar que los dos agentes participaron conjuntamente en la reducción de Akkouk.
Durante la investigación se incorporaron además grabaciones realizadas por testigos y testimonios relativos a la duración de la maniobra de inmovilización.
La solicitud de la Fiscalía deberá ser valorada en el procedimiento judicial, en el que se determinarán las responsabilidades que, en su caso, correspondan a los investigados.
