La posibilidad de transformar oficinas, parcelas terciarias y determinados espacios industriales en viviendas está abriendo un nuevo frente en el debate sobre el acceso a la vivienda en el sur de Madrid. Alcorcón, gobernado por el PSOE, Ganar Alcorcón y Más Madrid, ha expresado sus reticencias ante esta fórmula, mientras Getafe, Leganés y Móstoles ya estudian alternativas para aprovechar espacios urbanos.
La alcaldesa de Alcorcón ha cuestionado que la transformación de oficinas y espacios industriales pueda presentarse como una respuesta adecuada a la falta de viviendas y lo que ha exigido a la Comunidad de Madrid que desarrolle el Plan Estatal de Vivienda, que contempla 1.107 millones de euros para la región.
Excepciones como en el Polígono Urtinsa
«Creo que eso no es digno para la ciudadanía madrileña. Creo que nuestra obligación como Administración Pública es oponernos a que eso salga», ha afirmado Testa, en referencia a esta posibilidad que ha abierto una nueva legislación autonómica impulsada para aumentar la construcción de alojamientos.
Su posición, no obstante, contempla una excepción: aquellos espacios industriales en los que se considere viable el uso residencial. La regidora ha puesto como ejemplo el polígono Urtinsa, próximo a la zona de Olímpico, para defender que, si finalmente se construyen viviendas en este tipo de emplazamientos, sean públicas y mantengan su protección «para siempre».
La postura de Alcorcón sitúa el foco no solo en la posibilidad de aumentar el número de viviendas, sino también en las condiciones en las que se desarrollan y en la permanencia de su carácter protegido. La discusión municipal se centra así en qué suelos pueden destinarse a uso residencial y qué garantías deben acompañar a las nuevas promociones.

Getafe plantea unas 1.000 viviendas protegidas con un cambio urbanístico
Frente a las reservas expresadas desde Alcorcón, el Ayuntamiento de Getafe, gobernado por Sara Hernández (PSOE), sí que ha anunciado una modificación urbanística que podría permitir la construcción de aproximadamente 1.000 nuevas viviendas protegidas durante los próximos años.
La propuesta, que el Gobierno municipal prevé llevar al Pleno del 14 de octubre, contempla habilitar parcelas que hasta ahora estaban reservadas a usos terciarios, como oficinas y establecimientos de hospedaje. Eso sí, únicamente para que puedan albergar vivienda protegida. También plantea incrementar la edificabilidad y la capacidad residencial de determinados suelos que ya están destinados a promociones protegidas.
El Ejecutivo local defiende que esta fórmula permitirá aprovechar parcelas vacías dentro de la ciudad sin necesidad de ocupar nuevos terrenos en la periferia. La iniciativa incorpora, además, condiciones para que el aumento de viviendas no perjudique la calidad de vida de los barrios ni comprometa la capacidad de sus infraestructuras y servicios.
Getafe también quiere garantizar que las nuevas viviendas públicas conserven ese carácter a largo plazo y no terminen incorporándose al mercado libre. El planteamiento excluye expresamente la construcción residencial en polígonos industriales y mantiene intacto el suelo reservado para equipamientos públicos, como centros educativos, instalaciones sanitarias y deportivas.

Leganés abre la puerta a alojamientos temporales en suelo industrial
En Leganés, el Gobierno municipal del PP también está explorando alternativas, aunque con un planteamiento diferente. El Ayuntamiento estudia aprovechar la normativa autonómica para permitir alojamientos temporales en determinadas parcelas industriales, dirigidos principalmente a trabajadores desplazados y estudiantes.
El alcalde, Miguel Ángel Recuenco, ha señalado los terrenos de la antigua Tapón Corona como posible ubicación inicial. La propuesta continúa en fase de estudio y no cuenta todavía con una autorización definitiva.
La fórmula no equivale a transformar un polígono industrial en un barrio residencial convencional. La normativa autonómica establece condiciones para estos alojamientos, entre ellas que no puedan utilizarse como domicilio habitual y permanente. Su finalidad es facilitar estancias temporales y responder a las necesidades de alojamiento de personas vinculadas a la actividad económica y educativa del municipio.
Leganés ya había explorado otras vías para aumentar su oferta residencial, entre ellas la construcción de viviendas de alquiler en suelos dotacionales y la posibilidad de reconvertir áreas empresariales obsoletas, como parte de su estrategia urbanística a medio y largo plazo.
Móstoles apuesta por recuperar locales vacíos para uso residencial
Móstoles, también gobernado por el PP, ha avanzado en otra vía para ampliar la oferta residencial: la transformación de locales comerciales vacíos en viviendas.
El Ayuntamiento aprobó en febrero de 2026 un plan especial para regular estos cambios de uso, con una previsión municipal de alrededor de 3.000 viviendas potenciales en distintas zonas de la ciudad. La medida busca recuperar espacios que llevan años sin actividad y revitalizar calles y barrios, al tiempo que establece protecciones para el comercio en el área de prioridad residencial y en los principales ejes comerciales.
Esta iniciativa no supone una autorización general para convertir oficinas o naves industriales en viviendas, ya que se centra en locales comerciales y está sujeta a criterios urbanísticos específicos. Sin embargo, muestra cómo el municipio está utilizando cambios de uso para explorar nuevas posibilidades residenciales sin depender exclusivamente de la construcción en nuevos desarrollos.
