Nuevo frente laboral en ESMASA, la empresa pública de servicios de Alcorcón. La sección sindical de CCOO ha convocado a los trabajadores para informarles de una propuesta que, según denuncia el sindicato, podría “abrir la puerta a la congelación y a topes salariales”.
El foco está puesto en el punto noveno del Consejo de Administración, cuyo contenido preocupa a CCOO por las consecuencias que, a su juicio, podría tener sobre los futuros incrementos y revisiones salariales de la plantilla.
El sindicato sostiene que la medida podría introducir limitaciones salariales “por la puerta de atrás” y cuestiona que puedan adoptarse decisiones sobre las retribuciones sin pasar por el convenio colectivo y la negociación con los representantes de los trabajadores.
CCOO lleva el conflicto directamente a la plantilla
Ante esta situación, la sección sindical ha convocado asambleas informativas a las puertas de la sede Jesús Santos, en la calle Parque Ferial, coincidiendo con las salidas de diferentes turnos de trabajo.
La primera convocatoria se fijó para la noche del 7 de octubre a las 20.45 horas, coincidiendo con la salida del turno de tarde, mientras que una segunda estaba prevista para este jueves 8 de octubre, entre las 5.45 y las 7.00 horas, a la salida del turno nocturno.
CCOO quiere explicar directamente a los trabajadores cómo podría afectar la propuesta a sus nóminas, qué ocurriría con los incrementos y revisiones salariales y qué posición reclama a los representantes que forman parte del Consejo de Administración.
“Nos jugamos el sueldo”, advierte el sindicato en el llamamiento remitido a los empleados, en el que pide a la plantilla que participe y se informe antes de que se adopte ninguna decisión.

Los salarios ya provocaron otro conflicto este año
La advertencia de CCOO no llega en un momento aislado. Las retribuciones de la plantilla de ESMASA ya provocaron un importante choque entre la dirección y los sindicatos el pasado mes de mayo.
Entonces, CCOO, UGT, CGT y USO rechazaron que fueran ellos quienes estuvieran bloqueando la aplicación de una subida salarial del 1,5% para el personal de recogida de residuos. Los representantes sindicales aseguraron que el problema no estaba en el incremento salarial, sino en que las tablas remitidas por la empresa incluían, según su versión, modificaciones sobre categorías, puestos y retribuciones que no habían sido negociadas.
Aquel conflicto terminó enfrentando públicamente a la dirección con buena parte de la representación sindical y situó ya el cumplimiento del convenio y la negociación colectiva en el centro del debate.
Meses de tensión dentro de ESMASA
El nuevo enfrentamiento salarial se suma a otros episodios que han marcado los últimos meses dentro de la empresa pública.
Durante el verano, UGT, CCOO, USO, CGT y OSAD se enfrentaron a la dirección por la intención de contratar externamente parte del servicio de lavado de contenedores. Los sindicatos hablaron entonces de una “privatización por fascículos” y defendieron que esas funciones correspondían a trabajadores de la propia ESMASA.
La propuesta llegó en dos ocasiones al Consejo de Administración y terminó siendo retirada, aunque la presidenta de la empresa, Raquel Rodríguez, confirmó posteriormente que mantenía la intención de volver a plantear una contratación externa durante un periodo de dos años.
A finales de septiembre se abrió otro conflicto después de que CCOO denunciara la sanción de 25 días de suspensión de empleo y sueldo a un trabajador con 23 años de antigüedad. El empleado, peón de categoría profesional, había asumido funciones de conductor durante el verano ante la falta de personal y sufrió un roce con otro vehículo durante una maniobra.
El Consejo de Administración vuelve al centro del conflicto
El denominador común de buena parte de las últimas disputas vuelve a ser ahora el Consejo de Administración de ESMASA, donde se adoptan decisiones que afectan a la organización y funcionamiento de la empresa.
En esta ocasión, CCOO reclama que cualquier cuestión relacionada con los salarios se aborde dentro de los mecanismos establecidos en el convenio colectivo y la negociación colectiva y no mediante acuerdos que puedan condicionar previamente esos procesos.
Por el momento, la advertencia sobre una posible congelación o establecimiento de topes salariales procede de la sección sindical de CCOO, que ha llamado a movilizarse a la plantilla. Habrá que esperar al contenido definitivo del acuerdo y a la decisión del Consejo para conocer cuál será su alcance real sobre los salarios de los trabajadores.
