El Ayuntamiento de Casarrubuelos (Foto: IU Suroeste).

Astillero y su primer teniente de alcalde han sido condenados por la Audiencia Provincial de Madrid por la contratación de un arquitecto en 2015

CASARRUBUELOS/ 9 DE FEBRERO DE 2021/ El alcalde de Casarrubuelos, Vicente J. Astillero, ha presentado un recurso contra la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que le condena a un año y medio de inhabilitación por un delito de nombramientos para cargo público a personas que no cumplen con los requisitos establecidos por la ley.

Según adelantó este lunes el diario El País, el alcalde y el primer teniente de alcalde de Casarrubuelos, Álvaro Sánchez Vara, han sido condenados por la contratación de un arquitecto en 2015 mediante adjudicación directa y con un contrato menor.

A pesar de que el tribunal reconoce que la contratación no ha afectado al funcionamiento habitual del Ayuntamiento de Casarrubuelos ni tiene constancia de “ninguna trayectoria delictiva” en los condenados, entiende que la contratación ha sido irregular y que la adjudicación del contrato fue “arbirtraria” y contraria a los informes del Secretario Municipal.

En un comunicado remitido a los medios, Astillero ha recordado que tanto él como su teniente de alcalde ya fueron absueltos de todos los cargos en julio de 2020 y ha subrayado que “no existe perjuicio para el consistorio” y que “no ha habido atisbo de corrupción de ninguna clase” en todo el proceso.

El alcalde ha defendido el contrato de 2015, para el que se solicitaron hasta seis presupuestos, y que, en un segundo procedimiento, que tuvo lugar en 2016, la oferta fue publicada incluso en el BOCM.

Astillero ha defendido la capacidad de los arquitectos externos para emitir informes sobre licencias de urbanismo y ha señalado que, de no haberse hecho esta contratación, “no se podría haber otorgado ninguna licencia en Casarrubuelos, ni de obra mayor ni de obra menor”.

El primer edil de Casarrubuelos, en un partido independiente tras haberlo sido por Izquierda Unida, ha asegurado que este tipo de prácticas es habitual en los ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes ante “la imposibilidad económica de hacer frente al coste de un funcionario de carrera”, tal y como ha sucedido en su municipio con los tres alcaldes anteriores.

Astillero y Sánchez Vara aseguran estar “muy tranquilos y con la cabeza bien alta”, por haber obrado “de la mejor manera para el municipio”, incidiendo en que la sentencia refleja la ausencia de “la menor intención de enriquecimiento personal ni de menoscabo para la población de Casarrubuelos”.