(ACTUALIZADO) La estación de Sol de Metro de Madrid permanecerá cerrada «hasta nueva orden» por mandato del Gobierno regional, que quiere acometer en su interior “trabajos de limpieza urgentes y de seguridad”. Así lo ha anunciado la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en una entrevista radiofónica esta mañana, en la que ha vinculado la medida a la acampada a favor de la vivienda instalada en la Puerta del Sol.
Según la presidenta, la petición de cerrar la estación partió del área de prevención de riesgos laborales y de los sindicatos, con el objetivo de proteger a quienes trabajan en ella. “Ahora mismo hay condiciones de insalubridad dentro”, ha afirmado.

El anuncio llega un día después de que el Ejecutivo autonómico denunciara la acumulación de orines, excrementos y otros residuos orgánicos en los pozos y accesos de ventilación de la estación. El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, trasladó esa alerta el jueves en una nueva carta al delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, a quien volvió a exigir el desmantelamiento de la acampada.
«Gases tóxicos»
Rodrigo adjuntaba a su escrito un informe técnico ambiental elaborado el miércoles por Laboratorios Himalaya. En la carta, el consejero explicaba que, en un espacio cerrado, la evaporación de la orina, su descomposición por la acción de las bacterias y la falta de ventilación producen una mezcla de gases y vapores perjudiciales para la salud. Por ese motivo, el documento incluye recomendaciones para el personal encargado de la limpieza y la desinfección, ya que, según el consejero, se trata de “gases altamente tóxicos y neumotóxicos”.
Durante la entrevista, Díaz Ayuso también ha descrito la situación que, a su juicio, se vive en el centro de la capital. La presidenta ha hablado de peleas, de daños en la estatua del Oso y el Madroño y en la estatua ecuestre de Carlos III, de malos olores que empiezan a llegar a las salidas y a las rejillas de ventilación del Metro, de dificultades para el paso de las ambulancias y de agresiones a periodistas. Ha añadido que los comercios y las calles cercanas se han quedado vacíos porque la gente “tiene miedo”.
La presidenta ha responsabilizado de esta situación al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien acusa de querer mantener la ciudad “atascada” e “incómoda”.

Cercanías niega insalubridad su estación
Mientras el Metro permanece cerrado, la estación de Cercanías de Sol funciona con normalidad. Renfe asegura que no ha detectado «problemas de salubridad» ni ningún incidente de seguridad relacionado con la acampada, por lo que no ve motivo para cerrarla. Añade, además, que tampoco ha recibido ningún requerimiento de las autoridades en ese sentido.
De ahí que mantenga abierto el acceso principal, conocido como «la ballena», que es el único de la estación compartida que está bajo su custodia, y los trenes de las líneas C-3, C-4a y C-4b hagan parada en Sol como cualquier otro día. Según ha recordado la compañía, esa entrada solo se ha cerrado en otras ocasiones por orden policial o de la Delegación del Gobierno ante el riesgo de aglomeraciones, como en grandes manifestaciones, conciertos o el encendido del alumbrado navideño.
