«El hecho de ser mujer no debería ser una condición que determine a qué quieres dedicar tu futuro». Con esta afirmación clara y rotunda, Sara García, la primera astronauta española seleccionada por la Agencia Espacial Europea (ESA, en sus siglas en inglés), ha lanzado un mensaje de inspiración a cientos de estudiantes riojanos durante un encuentro celebrado este viernes en la Universidad de La Rioja.
García, que ha compartido su experiencia personal y profesional con 700 jóvenes de enseñanzas medias, ha subrayado la importancia de luchar por los sueños propios sin dejarse limitar por estereotipos de género. «Quizás por ingenuidad, nunca me he planteado que el hecho de ser mujer me fuese a frenar«, ha dicho. «Preferí voluntariamente vivir sabiendo que una mujer y un hombre pueden hacer exactamente lo mismo».

El acto, organizado por el Vicerrectorado de Política Científica de la Universidad y enmarcado en el plan de divulgación de su Unidad de Cultura Científica (UCC+i), ha contado con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología y del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
La clave: motivación, paciencia y pasión por aprender
Durante su intervención, Sara García ha compartido una visión muy personal del camino hacia una carrera científica o técnica. A su juicio, el motor fundamental debe ser la motivación interna: «Tener claro cuál es tu propósito, ese sueño que te motiva, y centrarte un poco en los logros del día a día y en las lecciones que vas aprendiendo en cada paso de ese camino«.
Para ella, no se trata tanto de focalizarse en un objetivo final, sino de disfrutar del proceso, asumir el aprendizaje como parte del trayecto y crecer como persona. «Generalmente cuando el sueño es muy alto, aunque las cosas se consiguen, es más difícil», ha advertido. «Pero si disfrutas del proceso y vas creciendo como persona, llegas más lejos y eres más feliz, que es lo que buscamos en nuestras vidas».
En este sentido, ha apelado a la necesidad de tomarse el camino con calma: «Nutrirse, no tener tanta prisa y disfrutar del propósito desde el inicio».
Ciencia y tecnología: claves para transformar la sociedad
Además de compartir su experiencia, Sara García ha reivindicado el papel del conocimiento científico y de la divulgación como herramientas clave para despertar vocaciones y resolver problemas actuales. «La labor del divulgador ayuda a compartir lo bonito que es la ciencia y la cantidad de problemas de nuestra sociedad que se pueden resolver a través de ella y la tecnología«, ha dicho.

En su opinión, motivar a las futuras generaciones es «relativamente sencillo» si se les acompaña y se les anima a explorar, cultivando la curiosidad, a la que define como «la clave de todo».
Lejos del estereotipo de la persona excepcional o genio que sigue una carrera científica, García ha lanzado un mensaje tranquilizador y motivador: «Para ir a una carrera científica no necesitas ser ni un genio ni una persona completamente excepcional. Todo lo contrario, necesitas tener impulso, curiosidad y ganas de aportar a la sociedad. Y eso se puede hacer desde múltiples ámbitos».
Por ello, insiste en la importancia de trasladar el conocimiento científico «de manera cercana«, para motivar a las nuevas generaciones y evitar que se sientan excluidas de ámbitos como la ciencia, la tecnología, la ingeniería o las matemáticas (STEM).
«El talento siempre ha estado ahí»
García ha hecho hincapié en que la falta de referentes femeninos en ciencia ha sido, durante décadas, uno de los factores que más ha contribuido a la brecha de género. «Talento científico lo ha habido siempre, simplemente ha estado más opacado, más invisibilizado porque no salía tanto en los medios de comunicación o incluso en los propios libros de texto», ha afirmado.
Por ello, ha valorado positivamente las iniciativas que, como la de este encuentro en Logroño, visibilizan a mujeres que trabajan en ciencia y tecnología. «Es tan importante poner de manifiesto el papel de mujeres para que las niñas vean que el terreno de la ciencia y la tecnología también es para ellas«, ha afirmado. «Si tú eres una niña pequeña y te interesa la física, las matemáticas, ser astronauta, la biología, y no ves ejemplos de mujeres en ese ámbito, es normal que te frenes o pienses que no es un terreno para ti«.

Referentes cercanos y vocación de resolver problemas
Sara García ha confesado que sus referentes no fueron grandes figuras mediáticas, sino personas cercanas, reales, con quienes compartía el día a día. «Me inspiraba en mujeres y hombres de mi entorno que eran valientes, que perseguían aquello que les motivaba, que se esforzaban, que tenían calidad como seres humanos«, ha relatado. Entre esos modelos ha mencionado a su madre, profesoras y compañeras de universidad.
Ha reconocido que, de haber conocido desde pequeña más nombres de grandes científicas o mujeres del ámbito STEM, tal vez habría tenido más claro su camino. Aun así, recuerda que ya desde niña sentía inclinación hacia las carreras científicas, aunque sin un objetivo concreto. «No tenía claro que quería ser investigadora o astronauta. Yo quería solucionar problemas, avanzar en el conocimiento, seguir planteándome preguntas».
De la investigación oncológica al espacio
Sara García, nacida en León en 1989, es licenciada en Biotecnología por la Universidad de León y doctora en Biología Molecular por la Universidad de Salamanca. Ha desarrollado gran parte de su carrera en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), donde lidera proyectos centrados en el desarrollo de fármacos contra el cáncer.
Su perfil de excelencia científica la llevó a ser seleccionada en 2022 como reserva del cuerpo de astronautas de la Agencia Espacial Europea, convirtiéndose en la primera mujer española en lograrlo. Este reconocimiento la ha situado como referente nacional e internacional.
Entre sus numerosos galardones destacan el Premio Ada Byron Young 2023, la Medalla de Plata de la Comunidad de Madrid y el título de Hija Ilustre de León. Además, ha sido incluida en las listas de Forbes como una de las 100 mujeres más influyentes y una de las 35 líderes en tecnología de España.
Es también autora del libro ‘Órbitas. Apuntes de una vida en continua exploración’ (Editorial B, 2025), donde narra su trayectoria vital y profesional con vocación divulgadora.
