Mujeres y videojuegos

Cada vez que alguien enciende una consola o abre una app para jugar, hay casi un 50% de posibilidades de que quien esté al otro lado sea una mujer. Así lo confirma el último informe de la Asociación Española de Videojuegos (AEVI). Esto es, en España, el 49% de quienes juegan son mujeres. No obstante, cuando pasamos del entretenimiento al terreno profesional, los números cambian drásticamente.

Según el Libro Blanco del Desarrollo Español de Videojuegos 2023, solo el 26,4% de los profesionales en la industria del videojuego en España son mujeres. Aunque este porcentaje ha mejorado ligeramente en la última década, sigue siendo una cifra pequeña en comparación con el total de la población. Las mujeres, que representan casi la mitad de los jugadores, se ven relegadas a un porcentaje mucho menor en el sector de la creación.

Mujeres y videojuegos

Pero la brecha no solo se ve en las cifras generales. Al mirar los perfiles más técnicos dentro de la industria, como la programación, la diferencia se amplifica aún más. En esta área, por ejemplo, las mujeres apenas superan el 7%, lo que refleja una clara falta de inclusión en las áreas clave de creación. Esta cifra es similar a la situación global: según la International Game Developers Association (IGDA), solo el 24% de los trabajadores en el desarrollo de videojuegos son mujeres.

La brecha en la industria: un desafío cultural y social

Esta situación se debe en gran parte a factores sociales y culturales profundamente arraigados. Durante décadas, los videojuegos han sido vistos como una actividad predominantemente masculina, y las mujeres que se acercaban al sector eran vistas como una excepción o una novedad. Además, los contenidos de los videojuegos han estado históricamente orientados a un público masculino, con personajes femeninos a menudo sexualizados o con roles secundarios.

Sin embargo, en los últimos años, algunos avances han permitido que más mujeres encuentren su lugar en el sector. Iniciativas como Women in Games España, fundada por la diseñadora Gisela Vaquero, han sido fundamentales para visibilizar el trabajo de las profesionales en la industria. Esta asociación organiza encuentros, ofrece mentorías y apoya a las mujeres para que puedan desarrollarse y prosperar dentro del mundo del videojuego.

Además, la creciente presencia de mujeres en plataformas como Twitch o YouTube, donde las streamers se han convertido en figuras populares dentro del mundo gaming, ha permitido que más jóvenes vean ejemplos de éxito en los que inspirarse. Streamers como Cristinini o AriGameplays han logrado superar las barreras de género, acumulando millones de seguidores y demostrando que el gaming es un campo donde no existe un único perfil.

Mujeres al frente de empresas de videojuegos

Un aspecto fundamental para cambiar la industria es la visibilidad de las mujeres en puestos de liderazgo. Ejemplos como el de Valeria Castro, fundadora de Platonic Games, son inspiradores. Castro, una de las pocas mujeres al mando de un estudio de videojuegos en España, ha manifestado en varias ocasiones que comenzó su proyecto porque no encontraba modelos en los que inspirarse.

Mujeres y videojuegos

Así que tras supervisar un equipo de desarrollo completamente masculino, decidió fundar su propia empresa para fomentar un entorno más equitativo. Su empresa ha ganado notoriedad en el mundo del videojuego por sus títulos innovadores y su enfoque inclusivo.

Otro caso destacado es Amy Hennig, exdirectora creativa de Naughty Dog y una de las figuras más influyentes en la industria. Hennig fue clave en el desarrollo de franquicias como Uncharted y Legacy of Kain, demostrando que las mujeres pueden ser líderes en la creación de juegos de gran escala. Su trabajo ha dejado una huella indeleble, y actualmente dirige su propio estudio, Skydance New Media, dedicado a crear narrativas interactivas.

En el ámbito europeo, Miriam L. Gabel, CEO de Pendulo Studios (creadora de títulos como Runaway y The Next Big Thing), es otro referente. Gabel ha liderado la transición de la empresa a nuevos formatos de juegos y ha sido una defensora de la inclusión de más mujeres en los puestos de toma de decisiones dentro de la industria.

La igualdad no se logra solo con números

El sector está viendo una transformación lenta pero constante. Títulos como The Last of Us, Horizon Zero Dawn o Tomb Raider han protagonizado un cambio hacia personajes femeninos más complejos y realistas, lo que ha permitido a muchas jugadoras sentirse representadas. A través de narrativas más inclusivas, la industria está evolucionando y, con ello, la posibilidad de ver más mujeres en puestos clave.

Pese a los avances, aún queda mucho por hacer. La inclusión de las mujeres en el mundo del videojuego no debe limitarse a mejorar las cifras de participación. Se requiere una transformación cultural que valore la igualdad y fomente un entorno laboral inclusivo y libre de prejuicios.

Porque como declaró en una entrevista a la revista ‘Vanitatis’ la directora del Campus del Videojuego de Madrid, ‘Madrid in Game’, María Jesús Villamediana, «la mujer está igual de capacitada que el hombre. Yo creo que con energía, con ganas y con capacitación, que la tenemos, no tenemos por qué tener fronteras».

De ahí que sea esencial que se impulse una mayor contratación inclusiva, se promuevan políticas de formación con perspectiva de género y se generen espacios seguros para las mujeres en todas las áreas de la industria.

El talento, pues, está ahí, solo falta abrir las puertas y reconocerlo. El futuro del videojuego, al igual que el de cualquier otra industria cultural, será brillante solo si es diverso e inclusivo.