El Tribunal de Distrito de Oslo ha dictado sentencia este lunes y ha condenado a cuatro años de prisión a Marius Borg Høiby, de 29 años, por dos violaciones, maltrato a una expareja y un total de 34 delitos de los 40 que enfrentaba.
La sentencia llega después de uno de los procesos judiciales más extensos y documentalmente complejos de la historia reciente de Noruega, y les da la razón a las mujeres que durante meses sostuvieron su testimonio ante el tribunal.
Las dos violaciones por las se ha condenado al hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega ocurrieron con años de diferencia. De hecho, los jueces consideraron determinantes los vídeos grabados por el propio Høiby, que muestran las agresiones mientras las víctimas estaban inconscientes.

Un agresor reincidente y descontrolado
La primera de ellas tuvo lugar en diciembre de 2018 en el sótano de Skaugum, la residencia oficial de los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit, donde el acusado vivía. La segunda se produjo en marzo de 2024, en el apartamento de otra de las víctimas. En ambos casos, el tribunal concluyó que las jóvenes dormían en el momento de los hechos y no podían presentar resistencia.
No obstante, Høiby ha sido absuelto de otras dos violaciones por dudas razonables. El Tribunal ha tenido más en cuenta incongruencias en los testimonios y e imágenes aportadas que no resultaron concluyentes.
El juicio se prolongó durante 28 sesiones y en él declararon 50 testigos. Entre ellos, siete víctimas, seis mujeres y un hombre. No obstante, el relato más descarnado lo ofreció Nora Haukland, exnovia del condenado. Ella describió los episodios de maltrato con sumo detalle: «Me golpeó en la cara. Me pateó, me estranguló, destrozó mi apartamento».
El abogado del joven anunció ayer que apelará la sentencia, mientras que las víctimas mostraron su satisfacción y alivio por la condena.
Control de las relaciones y maltrato continuado
La joven, la única víctima cuya identidad ha trascendido públicamente, describió una relación marcada por el control constante y episodios de violencia física,. También señaló que el hecho que la agarrara por el cuello «sucedía muy a menudo».
Por otro lado, el tribunal ha condenado a Høiby por maltrato a Haukland y por agredir a otra víctima cuya identidad permanece protegida. Los abogados de Haukland emitieron un comunicado en el que señalaron que ella siente un «enorme alivio» al ver que el tribunal ha aceptado su versión.
El abogado defensor, tras visitar a su cliente en prisión, anunció ayer que apelará la sentencia. Por su parte, el equipo legal de la víctima violada en Skaugum difundió un comunicado en el que expresó el deseo de que se haya puesto el punto final al proceso. Además, afirmó su deseo de que el condenado reciba la ayuda necesaria para que no vuelva a ocurrir.
El caso, y ahora la sentencia, ha tenido como telón de fondo la figura de la princesa Mette-Marit, madre del condenado y futura reina consorte de Noruega. Y llega en un momento especialmente difícil para la familia real.
Hace solo dos semanas la Casa Real anunció que la princesa ha entrado en lista de espera para un trasplante de pulmón, al haberse agravado la fibrosis pulmonar crónica que padece desde 2018. La institución se limitó a señalar, a través de Palacio, que el caso había sido tratado por un tribunal y que no tenía comentarios sobre el resultado.
