La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha vuelto a mostrarse contraria a intervenir el mercado del alquiler y advirtió de que endurecer su regulación no resuelve la falta de oferta de vivienda, sino que la agrava.
Lo hizo durante su intervención en The District, el mayor encuentro internacional de inversión inmobiliaria, que celebra en Madrid su quinta edición con cerca de 20.000 directivos, 360 empresas y más de 400 expertos.
«Estamos en contra de intervenir los precios de la vivienda y lo estamos también con lo que pasa con el mercado del alquiler, que por más apretarlo no se va a solucionar. Todo lo contrario», afirmó Ayuso. Además, sostuvo que cada vez hay más propietarios que evitan poner sus viviendas en alquiler por miedo a los problemas legales que, a su juicio, genera la regulación actual.

«Mirada liberal de la vida»
La presidenta regional relacionó esta situación con el mercado de compraventa de vivienda, al que considera parte del mismo engranaje. Según su planteamiento, poner trabas al alquiler acaba perjudicando también a la compra y bloqueando el conjunto del sistema inmobiliario.
Ayuso extendió esta crítica a la presión fiscal y burocrática en España, a la que atribuyó un efecto negativo sobre la clase media, los salarios, la mano de obra y la construcción, y defendió que en la Comunidad de Madrid se apuesta por proteger la propiedad privada «a ultranza».
«Nosotros ni tutelamos ni dirigimos, lo que hacemos es defender la mirada liberal de la vida», resumió, describiendo el papel que a su juicio debe tener la Administración.
La vicealcaldesa de Madrid señaló además la necesidad de destinar parte de esa inversión a vivienda asequible, de forma que llegue a todos los sectores de la población.
Suelo para 90.000 viviendas
En el mismo acto, la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, situó el problema de la vivienda entre los principales retos de la ciudad, a la que definió como «locomotora económica» de España y del sur de Europa.
Sanz citó datos del Banco de España para dimensionar el problema a nivel nacional que, según lo datos que aportó, el país acumula un déficit de 750.000 viviendas, después de que el año pasado se crearan 240.000 hogares nuevos frente a menos de 92.000 viviendas terminadas.
La vicealcaldesa advirtió de que ciudades como Madrid, que compiten por atraer talento, deben evitar que la falta de vivienda se convierta en un obstáculo para esa atracción.
Según Sanz, Madrid dispone actualmente de suelo para construir 90.000 viviendas nuevas y concentró el año pasado el 56% de la inversión inmobiliaria del país. Una cifra que, dijo, refleja capacidad real de crecimiento dentro de la Unión Europea y no proyectos aislados.
La vicealcaldesa señaló además la necesidad de destinar parte de esa inversión a vivienda asequible, de forma que llegue a todos los sectores de la población.
