La circulación por el nuevo túnel de la A-5 se abrirá el 23 de diciembre tras dos años de obras
La circulación por el nuevo túnel de la A-5 se abrirá el 23 de diciembre tras dos años de obras

La circulación por el nuevo túnel de la A-5 se abrirá el próximo 23 de diciembre. Así lo ha anunciado esta semana el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, durante su intervención en los ‘Desayunos Madrid’, donde ha confirmado la fecha en la que los conductores podrán utilizar la infraestructura soterrada que se está construyendo en el Paseo de Extremadura.

El anuncio pone fecha a uno de los principales hitos de un proyecto que comenzó en octubre de 2024 y que, durante estos dos años, ha obligado a modificar la circulación en uno de los principales corredores de acceso a Madrid desde el suroeste de la región.

Cerca de tres kilómetros de autovía bajo tierra

La actuación contempla el soterramiento de aproximadamente tres kilómetros de la A-5, entre el entorno de la avenida del Padre Piquer y la conexión con la avenida de Portugal y la M-30.

El nuevo túnel dispondrá de tres carriles por sentido, distribuidos en dos vanos, e incorporará carriles reservados para autobuses y vehículos de alta ocupación (BUS-VAO).

La infraestructura permitirá trasladar al subsuelo buena parte del tráfico que actualmente circula por la superficie del Paseo de Extremadura, una de las principales vías de entrada y salida de Madrid.

Por este corredor transitan diariamente decenas de miles de vehículos, muchos de ellos procedentes de municipios como Móstoles, Alcorcón, Arroyomolinos y Navalcarnero, cuyos residentes utilizan la A-5 para sus desplazamientos laborales y personales hacia la capital.

El objetivo municipal es reducir la presencia de tráfico en superficie, mejorar la calidad ambiental y recuperar espacio urbano para los vecinos de los barrios madrileños afectados por la autovía.

túnel M-30
Imagen del túnel de la A-5 que conecta la M-30 dirección salida de Madrid, reabierto al tráfico.

La conexión con la M-30, una de las actuaciones pendientes

La apertura del túnel requiere completar los trabajos de conexión con la red de la M-30, especialmente en el entorno de la avenida de Portugal.

Esta fase implica adaptar las conexiones existentes y ejecutar distintas intervenciones sobre las rampas y accesos actuales para integrar la nueva infraestructura en la red viaria madrileña.

Estos trabajos tendrán repercusiones sobre la circulación, ya que será necesario realizar cortes y desvíos en distintos tramos de la A-5, tanto en sentido entrada como salida de Madrid.

El Ayuntamiento tendrá que coordinar las restricciones con los organismos responsables de la movilidad y establecer itinerarios alternativos para reducir las afecciones a los conductores.

Entre las medidas que se contemplan figura el uso de otros corredores, como la M-40, además de posibles refuerzos del transporte público. La coordinación con el Consorcio Regional de Transportes, Metro, Renfe y la Empresa Municipal de Transportes será especialmente importante para facilitar los desplazamientos durante esta fase.

Maquinaria del soterramiento de la A-5 en Madrid (Foto: PSOE)
Maquinaria del soterramiento de la A-5 en Madrid (Foto: PSOE)

Dos años de obras y cambios en la circulación

Desde el inicio de las obras, en octubre de 2024, la A-5 ha experimentado diferentes modificaciones en su trazado y capacidad. La ejecución del túnel ha requerido excavaciones de gran magnitud, la instalación de miles de pilotes y la construcción de las estructuras que permitirán soportar la circulación subterránea.

La obra civil ha ido dando paso a los trabajos de instalaciones, ventilación, iluminación, drenaje, seguridad y acondicionamiento interior, imprescindibles para que el túnel pueda entrar en funcionamiento.

Durante este periodo, los conductores han tenido que adaptarse a desvíos provisionales, cambios de carriles y reducciones de capacidad en diferentes puntos del corredor.

La apertura prevista para el 23 de diciembre supondrá, por tanto, un cambio importante en las condiciones de circulación de esta vía, aunque la normalización definitiva de todos los accesos dependerá también de la finalización de las conexiones con la M-30.

Imagen del proyecto del Paseo Verde del Suroeste que resultará tras el soterramiento de la A-5, en la zona de Parque de Atracciones (Imagen: Ayuntamiento de Madrid)
Imagen del proyecto del Paseo Verde del Suroeste que resultará tras el soterramiento de la A-5, en la zona de Parque de Atracciones (Imagen: Ayuntamiento de Madrid)

Un nuevo espacio verde sobre la antigua autovía

El soterramiento de la A-5 no se limita a una actuación de carácter viario. El proyecto incluye una profunda transformación de la superficie, que dará lugar al denominado Paseo Verde del Suroeste.

La iniciativa contempla recuperar el espacio ocupado actualmente por la autovía para crear un corredor urbano de zonas verdes, espacios peatonales, áreas de convivencia y carriles bici.

El nuevo paseo tendrá una longitud aproximada de 3,2 kilómetros y permitirá mejorar la conexión entre barrios que durante décadas han estado separados por la infraestructura viaria.

También se pretende facilitar los desplazamientos a pie y en bicicleta, ampliar los espacios públicos y conectar este entorno con Madrid Río y otros espacios verdes de la capital.

Sin embargo, la apertura del túnel no supondrá la finalización de estas actuaciones. Los trabajos de urbanización de la superficie continuarán por fases y las previsiones municipales sitúan su conclusión en el primer trimestre de 2028.

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