Las obras de soterramiento de la A-5 en Madrid afrontan una nueva reorganización del tráfico en su fase final. Desde este viernes, 23 de octubre, la bifurcación de los carriles de salida situada a la altura de la calle de Illescas pasará a discurrir por ambos lados de la futura boca del túnel.
Este cambio provisional permitirá liberar espacio para continuar con los trabajos pendientes en superficie, entre ellos la reposición de una canalización de agua potable afectada por las obras y la construcción del vial definitivo.
Nuevos cambios en la circulación de la A-5
La modificación afecta a la distribución de los carriles de salida de la autovía en el entorno de la calle de Illescas. Los conductores deberán prestar atención a la señalización provisional y a la nueva configuración de los accesos mientras avanzan los trabajos.
Esta reorganización se enmarca en la recta final de las actuaciones de soterramiento y urbanización de la A-5, que buscan transformar el espacio ocupado actualmente por la autovía en un nuevo entorno urbano.

El Paseo Verde del Suroeste avanza en superficie
El Ayuntamiento de Madrid ya está ejecutando las obras de urbanización del futuro Paseo Verde del Suroeste, un proyecto que se extiende a lo largo de 3,2 kilómetros y pretende eliminar la barrera que la A-5 ha supuesto durante décadas para los vecinos de distintos barrios.
Los trabajos se desarrollan por tramos e incluyen la configuración definitiva de las vías destinadas al tráfico local, la implantación del carril bici y la ejecución de nuevas zonas verdes, además de otras actuaciones vinculadas a la infraestructura.
El túnel, de aproximadamente tres kilómetros, conectará con la M-30 a la altura de la avenida de Portugal.
Una nueva fase de cambios para los conductores
La reorganización de los carriles a la altura de Illescas constituye otro ajuste de la circulación necesario para compatibilizar el tráfico con la ejecución de las obras. Aunque la actuación permitirá avanzar en la configuración definitiva de la superficie, los usuarios de la A-5 deberán adaptarse a los cambios provisionales que se implanten durante esta etapa.
El objetivo final es completar el soterramiento y recuperar el espacio en superficie para mejorar la conexión entre los barrios de Lucero, Aluche y Las Águilas, en el distrito de Latina, y los entornos de Campamento y Casa de Campo.

Un plan de movilidad ante el próximo cierre del túnel
Los cambios en la calle Illescas forman parte de los últimos trabajos del soterramiento de la A-5, que incluirán un nuevo corte del túnel para ejecutar la conexión con la M-30. El Ayuntamiento de Madrid prepara, junto con la Comunidad de Madrid y el Consorcio Regional de Transportes, un plan de movilidad para reducir las afecciones a los conductores y facilitar los desplazamientos durante esta fase.
El dispositivo contempla posibles refuerzos en los servicios de la EMT, Metro y autobuses interurbanos, además de solicitar un refuerzo de la línea C-5 de Cercanías. Por el momento, las fechas definitivas del cierre y de la reapertura del túnel están pendientes de concretarse.
