El anunciado cierre del Mercadona de Arroyo Culebro ha generado preocupación y rechazo entre los vecinos de este barrio de Leganés, que han comenzado a organizarse para intentar que la cadena reconsidere su decisión.
“Nuestro Mercadona, y decimos ‘nuestro’ porque así lo sentimos, es mucho más que un supermercado”, explican los residentes en una carta dirigida a la empresa en la que trasladan su preocupación por las consecuencias que tendría perder uno de los establecimientos de referencia del barrio.
Los vecinos recuerdan que Arroyo Culebro se encuentra físicamente separado del resto de Leganés por carreteras, autovías y vías ferroviarias, una situación que, aseguran, hace especialmente importantes los servicios de proximidad.
“Vivimos como en una isla”, resumen.
“Es un punto de encuentro”
La preocupación no se limita a dónde hacer la compra. Los residentes aseguran que el supermercado se ha convertido durante años en un espacio de encuentro y de vida cotidiana del barrio.
La pequeña plaza situada junto a su entrada es, explican, un lugar habitual de paso para quienes regresan del trabajo y para los jóvenes que salen del colegio o del instituto.
El Mercadona de Arroyo Culebro lleva además muchos años ligado al barrio. El establecimiento abrió en 2007 y en 2022 fue completamente remodelado, con una inversión superior a dos millones de euros. Entonces contaba con 37 trabajadores y estrenó, entre otros servicios, la sección de comida preparada ‘Listo para Comer’.

Un barrio joven que pide mantener el supermercado
En su escrito, los vecinos destacan también las características demográficas y económicas de Arroyo Culebro. Según los datos que manejan, el barrio supera los 10.000 habitantes y alrededor del 40% de su población tiene menos de 30 años, además de presentar una renta media superior a la del conjunto de Leganés.
Precisamente por ese perfil consideran que el establecimiento puede seguir teniendo recorrido comercial.
Los residentes apuntan al crecimiento del negocio de comida preparada y consideran que un barrio joven, con muchas familias trabajadoras y menos tiempo disponible para cocinar, encaja especialmente bien con este tipo de servicios.
“El modelo de comida preparada que Mercadona quiere impulsar encaja aquí como un guante”, sostienen.
Piden ayuda a Recuenco y Carlos Delgado
Los vecinos también miran hacia el Ayuntamiento de Leganés y reclaman la implicación del alcalde, Miguel Ángel Recuenco, y del primer teniente de alcalde, Carlos Delgado.
Confían en que ambos dirigentes municipales apoyen sus reivindicaciones por conocer, aseguran, las carencias de servicios que Arroyo Culebro arrastra desde hace años.
No sería la primera vez que la pérdida de un servicio genera preocupación en esta zona de Leganés. En 2019, tras el cierre de la oficina de Correos situada en Arroyo Sur, el entonces Gobierno municipal reclamó una nueva instalación para evitar que los residentes tuvieran que desplazarse hasta el centro de la ciudad, precisamente debido a las dificultades de conexión del barrio.
Los vecinos comienzan a organizarse
Los residentes aseguran que ya están organizándose para trasladar públicamente su rechazo al cierre y conseguir que la situación tenga repercusión tanto entre los responsables de Mercadona como entre las instituciones locales.
“Les pedimos que nos escuchen y reconsideren el cierre”, señalan en la carta, en la que se muestran dispuestos a mantener reuniones o abrir cualquier vía de diálogo con la compañía.
