El doctor Juan Manuel Parra, médico de Urgencias del Hospital Universitario Fundación Alcorcón, viajaba este miércoles en uno de los vagones del AVE implicado en el grave accidente ferroviario de Urda. Su propio coche descarriló, pero, después de conseguir salir, su reacción fue correr hacia la zona más afectada para intentar ayudar a las víctimas.
Parra ha relatado a Público cómo vivió desde dentro los primeros minutos posteriores al impacto. El facultativo, con 23 años de experiencia en Urgencias, viajaba en el coche situado en la cola del AVE de Renfe cuando sintió lo que inicialmente creyó que era un frenazo. En realidad, el vagón estaba descarrilando.
Los asientos salieron despedidos, algunos pasajeros fueron golpeados y el propio médico impactó contra el asiento delantero. Cuando consiguió reaccionar, rompió una ventana de emergencia para facilitar la salida de los viajeros.
De pasajero a médico de emergencias en cuestión de segundos
Una vez fuera, Parra se dirigió hacia la parte delantera del tren pensando inicialmente que se trataba únicamente de un descarrilamiento.
Fue entonces cuando comprobó la magnitud del accidente y comenzó a hacer lo que lleva más de dos décadas haciendo profesionalmente: clasificar a las víctimas según su gravedad y determinar quién necesitaba atención inmediata.
El médico organizó un triaje improvisado mientras llegaban los primeros servicios de emergencia. Atendió heridas graves, realizó un torniquete de emergencia a uno de los afectados y comenzó a indicar qué pasajeros podían moverse y cuáles necesitaban prioridad sanitaria.
Cuando llegaron los primeros efectivos de la Guardia Civil y posteriormente los servicios sanitarios y los bomberos, Parra continuó colaborando con ellos en la atención y evacuación de las víctimas.
“Uno nunca está preparado para una escena de guerra”
Pese a sus más de dos décadas trabajando en Urgencias, el médico reconoce que nada le había preparado para una situación semejante.
“Uno no está preparado para una escena de guerra así”, explica en la entrevista concedida a Público, en la que describe especialmente el impacto que le produjeron los gritos de auxilio de las personas atrapadas.
Parra considera que la llegada de los servicios de emergencia fue rápida y destaca el papel inicial de la Guardia Civil, que comenzó a organizar la situación antes de que se desplegara el operativo de evacuación.

El médico de Alcorcón que atendió a Teresa Romero
Juan Manuel Parra ya protagonizó otro episodio sanitario que tuvo repercusión nacional.
En octubre de 2014 fue el médico de Urgencias del Hospital de Alcorcón que atendió durante 16 horas a Teresa Romero, la auxiliar de enfermería que se convirtió en el primer caso de contagio de ébola registrado fuera de África.
En aquella ocasión, Parra denunció posteriormente deficiencias en los medios de protección utilizados mientras atendía a Romero y llegó a ingresar voluntariamente en aislamiento en el Hospital Carlos III para permanecer bajo vigilancia ante un posible contagio.
Doce años después, una emergencia completamente diferente volvió a situarle ante una situación extrema. Esta vez no estaba de guardia ni dentro de un hospital, era uno de los pasajeros del tren accidentado.
Una experiencia que le hace replantearse la vida
Tras horas ayudando a las víctimas y después de sobrevivir él mismo al descarrilamiento, el médico reconoce que todavía intenta asimilar lo sucedido.
En su conversación con Público pide además prudencia a la hora de abordar públicamente una tragedia de esta magnitud y reclama que no se banalice el sufrimiento de las víctimas ni de sus familiares.
