Las primeras unidades de los nuevos trenes Stadler adquiridos por Renfe para la red de Cercanías de Madrid han comenzado hoy mismo a circular con viajeros. Antes, las máquinas han superado la homologación pertinente, las simulaciones comerciales y los ensayos en distintas condiciones. Estos nuevos trenes de gran capacidad permiten aumentar en un 20% el aforo respecto a la flota actual.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha anunciado el inicio de la prestación de servicio de estas unidades a través de un mensaje en su cuenta personal de la red social ‘X’, en el que ha destacado que llegan «para el núcleo de Cercanías que más viajeros mueve en España».

3.500 millones de euros para toda la red
Renfe ha cerrado con el fabricante Stadler un contrato para un total de 79 unidades, por un importe de 1.306 millones de euros, que se incorporarán de forma paulatina a la red de Cercanías de Madrid. La operación forma parte del plan de renovación de flota de Renfe, que contempla una inversión aproximada de 3.500 millones de euros destinada a la adquisición de nuevo material rodante para el conjunto de la red ferroviaria española.
Se trata de trenes con longitudes de en torno a 100 y 200 metros, que combinan coches de uno y dos pisos y que pueden adaptarse a los cambios de ocupación. Esto quire decir que pueden ampliar su longitud en ambas modalidades cuando resulte necesario. De esta forma, podrán ajustarse a la demanda real de una red de Cercanías que transporta a diario a más de 730.000 viajeros, el 55% de los desplazamientos en transporte público que se realizan en España.
Coches de piso bajo y dos alturas
Es adaptación supone que los denominados trenes T100 podrán evolucionar hacia la configuración T120, de cinco coches, con un diseño mixto que combinará dos coches de piso bajo y otros dos coches centrales de dos pisos. Los trenes T200, por su parte, serán adaptables al modelo T240, de diez coches, o podrán reducirse hasta los 160 metros. Sus unidades son, de hecho, las de mayor tamaño de toda la flota de Renfe.

Todas estas unidades incluyen sistemas de información al viajero, están construidas en ancho ibérico y alcanzan una velocidad máxima de 140 km/h. Además, incorporan los últimos avances en accesibilidad y confort. De hecho, cuentan con acceso y espacio reservado para personas con movilidad reducida, y áreas multifuncionales para bicicletas, con capacidad de hasta seis unidades en los trenes T100 y hasta 18 en los T200, además de espacio habilitado para carritos infantiles.
Acceso sin escalones y enchuges integrados en asientos
Para agilizar la subida y bajada de los viajeros y reducir los tiempos de parada en las estaciones, seis de las diez puertas de los trenes T100, y 12 de las 20 puertas de los T200, tienen acceso a nivel de andén sin escalones.
Los nuevos trenes disponen también de tomas de carga USB y enchufes integrados en los asientos, un sistema moderno de información al pasajero y un circuito de videovigilancia CCTV con cobertura total del interior.
La iluminación de los coches es de tecnología LED, y cuentan con un sistema eficiente de calefacción y aire acondicionado. También aislamiento térmico, de forma que su conjunto garantiza un ambiente confortable en el interior y contribuyen a la sostenibilidad del conjunto del servicio.
