El grupo parlamentario del PP en la Asamblea de Madrid sorprendía hace unas semanas al registrar, en medio de un puente festivo en la capital, y por tramitación de urgencia, la modificación de la ley de identidad y expresión de género -conocida como Ley Trans- y de la Protección integral contra la LGTBIfobia.
Una modificación que no ha sido bien recibida por los partidos de izquierda y por algunas asociaciones y colectivos como Amnistía Internacional, la plataforma Ni Un Paso Atrás o Arcópoli, que convocaron una manifestación hace unos días en la puerta del Sol e iniciaron una recogida de firmas para frenar estas modificaciones.
Este jueves, Amnistía Internacional y otras 30 asociaciones, PSOE y Más Madrid han entregado en la Asamblea de Madrid las 40.000 firmas recogidas contra la modificación de las leyes LGTBI y Trans autonómicas presentadas por el PP.
La portavoz de Ni Un Paso Atrás, Encarni Bonilla, ha explicado que estas modificaciones, que hoy se toman en consideración en la Cámara, «perjudican gravemente» los derechos de las personas LGTBI de la región.
«Pretendemos que no siga adelante. Hemos escuchado al PP decir que estas modificaciones no van a mermar los derechos del colectivo. Bueno, yo sé leer, cualquiera que sepa solo tiene que coger la reforma y empezar por la exposición de motivos», ha expuesto.
Entiende la portavoz que se están recortando materias «muy importante para la sociedad» y que se ataca de forma «deliberada» a colectivos «muy vulnerables».
En el caso de la Ley ante la LGTBIfobia se retocan aspectos sanitarios, organismos como el Consejo LGTBI de la Comunidad o el régimen sancionador. Una de las partes centrales de la reforma es el ámbito educativo. Este concentra cinco de los veinte artículos derogados, entre ellos el que ataja el acoso escolar.
En la Trans, se elimina el concepto identidad de género, se marca que los menores deberán pasar por un examen de pediatras antes de recibir tratamiento y se explicita que la atención psicológica o las valoraciones psiquiátricas no serán muestra de discriminación. En educación se eliminan los contenidos relativos a las personas trans de los currículos.

PSOE y Más Madrid, en contra
Para el diputado del PSOE Santi Rivero estas modificaciones «no vienen a cuento» cuando estas normas se tramitaron en 2016 con Cristina Cifuentes como presidenta y fueron defendidas por el PP que «ahora quiere derogarlas». Ha insistido en que estas normas no han «dado absolutamente ningún problema» y ha censurado la «deriva ideológica hacia la extrema derecha» que les lleva al «recorte».
«Me gustaría saber y preguntarle a la señora presidenta regional qué es lo que ha cambiado desde el año 2016 en la Comunidad de Madrid para que una ley que le parecía que avanzaba en derechos y libertades ahora tenga que recortarla», ha requerido Rivero, quien ha afeado que de el título a Madrid de ser «quien protagoniza el primer recorte de la historia en materia LGTB».
Por su parte, para la senadora de Más Madrid, Carla Antonelli, esta «derogación encubierta» implica «reírse» de las personas LGTBI mientras el PP defiende que no se recorta ningún derecho.
«Lo que no amputan, lo cercenan directamente. Cercenan títulos completos como las medidas de las sanciones administrativas, pero además nos patologizan a las personas trans desde el principio de la propia reforma», ha continuado la histórica activista trans, quien ha criticado que vuelva a ser necesario «pasar por los psiquiatras».
