La crispación que se vive en el país por el acuerdo entre PSOE y Junts para firmar la amnistía e investir a Pedro Sánchez como presidente se sigue agudizando. Frente a las movilizaciones en la capital frente a Ferraz, con detenidos el martes y el jueves, el líder del PSOE-M, Juan Lobato, se ha mostrado tremendamente «preocupado» por las acusaciones que se están haciendo a los responsables del partido, por la acción de algunos expolíticos del PP o por las agresiones a sedes del partido.
En primer lugar, el líder de los socialistas ha asegurado que «llamar traidores o insultar a los rivales políticas tiene consecuencias», ya que, a su juicio, puede suponer un llamamiento a que se produzcan situaciones violentas.
«No nos vamos a pegar en un parlamento, pero no sabemos qué puede pasar en la calle con gente que escucha que nos insultamos y atacamos a todas horas», ha dejado entrever en varios foros el socialista.
Y es que fruto de esta crispación se están llevado a cabo acciones como los ataques a sedes del PSOE en varios enclaves. Primero fue el ataque sufrido en la Casa del Pueblo de Hortaleza, después la del distrito de Salamanca, que amaneció vandalizada con pintadas contra la amnistía y contra la policía. ‘Amnistía no’ y ‘Puta policía’, podía leerse en la fachada de la Casa del Pueblo.
Ante ello, el PSOE-M ha recordado que la escalada ‘violenta’ sigue intensificando grados. «Primero fueron los insultos y descalificaciones. Ahora es atacar y señalar las sedes de los socialistas madrileños. ¿Qué será lo siguiente?», se ha preguntado para, inmediatamente, pedir «calma y respeto».
El PP ‘calienta’ la calle
En este clima de crispación, Lobato ha encontrado en el PP uno de los pilares. De hecho, en los últimos días ha aludido a la actitud de la expresidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre, cortando el tráfico e incitando a ello durante una de las primeras concentraciones frente a Ferraz por las negociaciones entre el PSOE y los independentistas catalanes.
El socialista fue muy explícito en sus declaraciones: «El motor que mueve a Aguirre es un antisistema con Esperan Aguirre que corta el tráfico y se envuelve en una manifestación con los gritos de ‘viva Franco'».
«Hay que reflexionar si la capital debe estar dirigida por gente así», afirmó tras llamar a la «sensatez a Aguirre» e instar a Ayuso a que la «desautorice» por acciones como ésta.
