Alumnas del Virgen de Europa
Fachada de la Audiencia Provincial de Madrid.

La Audiencia Provincial de Madrid juzga desde este miércoles a ocho acusados de integrar una banda especializada presuntamente en robos violentos en viviendas de lujo, algunos de ellos cometidos haciéndose pasar por agentes de Policía.

La Fiscalía les atribuye varios delitos de robo con fuerza, robo con violencia e intimidación con armas, detención ilegal, simulación de autoridad y lesiones, entre otros.

Según el escrito de acusación, los integrantes del grupo utilizaban placas, chalecos con distintivos policiales y armas de fuego para hacerse pasar por miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y reducir a sus víctimas.

El Ministerio Público solicita más de 49 años de prisión para uno de los acusados, dentro de una causa en la que se investigan varios asaltos cometidos entre diciembre de 2022 y febrero de 2023.

Robos en Rivas, Arroyomolinos y Villaviciosa

La Fiscalía sitúa varios de los asaltos en municipios del sur y sureste de Madrid.

El 25 de diciembre de 2022 se habría producido un robo en una vivienda de Rivas Vaciamadrid, de donde los acusados supuestamente sustrajeron 3.500 euros en efectivo, joyas, relojes y un abrigo de visón.

El 21 de enero de 2023, en otra vivienda de Arroyomolinos, se habrían llevado 42.000 euros y diferentes joyas.

Pocos días después, el 2 de febrero, se produjo otro robo en Villaviciosa de Odón, donde la Fiscalía les atribuye la sustracción de 3.200 euros y otros efectos.

Según la acusación, varios de los procesados realizaban previamente labores de vigilancia sobre las viviendas y utilizaban dispositivos de grabación y geolocalización para conocer los movimientos de sus ocupantes.

Secuestro y torturas durante casi dos horas

El episodio más grave que recoge la Fiscalía se produjo el 22 de febrero de 2023.

Según el relato del Ministerio Público, cuatro de los acusados colocaron un dispositivo de geolocalización en el vehículo utilizado por una de las víctimas para controlar sus desplazamientos.

Posteriormente, empleando un dispositivo luminoso policial, le dieron el alto cuando circulaba por la R-5 en dirección a Arroyomolinos.

Los acusados presuntamente vestían chalecos con distintivos policiales, portaban placas y mostraban lo que parecían armas de fuego reglamentarias.

Tras obligar al hombre a bajar del vehículo, le comunicaron que estaba detenido y le taparon los ojos con cinta americana.

Golpes, descargas eléctricas y amenazas a la familia

La Fiscalía sostiene que la víctima fue trasladada a una finca de Navalcarnero, donde fue sometida durante cerca de dos horas a golpes y descargas eléctricas para obligarla a revelar dónde guardaba dinero.

Entre otras agresiones, los acusados supuestamente utilizaron pinzas de batería para administrarle descargas en los brazos y le golpearon con palos por distintas partes del cuerpo.

También le habrían amenazado con ir a buscar a su familia si no entregaba el dinero que buscaban.

La acusación describe que posteriormente varios integrantes del grupo se desplazaron hasta el domicilio de la víctima y entraron gritando «Policía», mientras en la vivienda dormían su pareja y sus dos hijos, de 14 y cuatro años.

Una pistola en la boca y los niños trasladados a la finca

Según el escrito fiscal, los acusados se apoderaron de 2.700 euros en efectivo y varias joyas y obligaron a la mujer y a los dos menores a subir a un vehículo.

Posteriormente habrían colocado cinta americana sobre los ojos de la mujer y le introdujeron una pistola en la boca mientras la amenazaban de muerte para que revelara dónde se encontraba el resto del dinero.

Al comprobar que no había más efectivo, la familia fue trasladada hasta la finca donde permanecía el hombre, que se encontraba en el suelo ensangrentado.

La Fiscalía sostiene que la mujer y los niños fueron introducidos en un baño a oscuras mientras los acusados continuaban golpeando al hombre, de manera que podían escuchar las agresiones.

Finalmente, el matrimonio habría sido introducido en el maletero de un vehículo y los menores en los asientos traseros antes de ser abandonados en Moraleja de Enmedio.

Armas, esposas y material policial en los registros

Durante los registros practicados en inmuebles relacionados con los investigados, los agentes localizaron, entre otros objetos, pinzas de batería, esposas o grilletes policiales, mascarillas, portaplacas y mochilas con distintivos policiales.

También fueron intervenidas armas, cargadores, munición y un silenciador que la Fiscalía vincula con los delitos investigados.

El juicio deberá determinar ahora la responsabilidad penal de cada uno de los ocho acusados en unos hechos que el Ministerio Público describe como una sucesión de robos planificados, amenazas, secuestros y violencia extrema contra las víctimas.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.