El Ayuntamiento de Leganés continúa a la espera de resolver el último obstáculo para hacerse con el antiguo embarcadero militar de San Nicasio. El concejal de Obras y primer teniente de alcalde, Carlos Delgado (ULEG), ha insistido en que las negociaciones para asumir esta infraestructura están cerradas desde hace meses, a la espera de resolver unas cuestiones técnicas pendientes por parte del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif).
«Está pendiente de cuestiones técnicas provenientes de Adif porque sigue teniendo uso de esa infraestructura. Esperamos tener noticias positivas en breve», ha avanzado Delgado a través de sus redes sociales.
En marzo pasado se informó de que el Consistorio y el Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa (INVIED) habían alcanzado un acuerdo para la enajenación de los terrenos, pero necesitaban despejar una incógnita antes de formalizar la operación.

Un acuerdo con Defensa pendiente de resolver el papel de Adif
El precio de la operación se había fijado en algo menos de 100.000 euros, una cantidad que el Gobierno local consideraba asumible y para la que había reservado fondos en el presupuesto municipal.
Sin embargo, el Ayuntamiento necesitaba asegurarse previamente de que Adif no necesitase los terrenos para futuras infraestructuras ferroviarias o de que no existiesen servidumbres de paso que condicionasen su utilización. La presencia de instalaciones ferroviarias o la reserva de espacio para posibles necesidades futuras podría limitar el proyecto municipal y reducir las posibilidades de destinar la parcela a un uso plenamente vecinal.
La última declaración de Delgado apunta a que este sigue siendo el punto pendiente. Aunque las negociaciones con Defensa están cerradas, la operación todavía no puede darse por concluida mientras no se resuelvan esas cuestiones técnicas y se formalice la adquisición.

Una parcela de 6.000 metros cuadrados para uso vecinal
El antiguo embarcadero militar y el tramo de vía asociado ocupan alrededor de 6.000 metros cuadrados junto a la estación de Leganés Central, en el barrio de San Nicasio. Se trata de uno de los últimos vestigios del ramal ferroviario militar que conectaba Leganés con Cuatro Vientos y que dejó de funcionar en 2002, después de más de siete décadas de servicio.
Desde entonces, el espacio ha permanecido en desuso y se ha convertido en una reivindicación de los vecinos, que reclaman su recuperación y la eliminación de un entorno degradado, con acumulación de residuos y problemas de insalubridad.
La intención municipal es transformar los terrenos en un espacio para el disfrute ciudadano. Entre las posibilidades planteadas figuran un parque, una zona estancial para pasear y descansar o instalaciones destinadas a actividades deportivas. El diseño definitivo todavía está por concretar y el Ayuntamiento mantiene contactos con la asociación vecinal de San Nicasio para conocer las propuestas y necesidades del barrio.
Delgado ha descartado expresamente la construcción de viviendas en la parcela, al defender que su destino será de carácter público y vecinal.

Una reivindicación pendiente de materializarse
La recuperación del embarcadero forma parte de los compromisos municipales para regenerar el entorno de San Nicasio y mejorar la conexión urbana en las proximidades de Leganés Central. En noviembre de 2024, cuando se anunciaron los primeros pasos para negociar con Defensa, el objetivo era avanzar hacia el desmantelamiento de una infraestructura en desuso que durante años había generado quejas vecinales.
En septiembre de 2025, el Gobierno local llegó a situar en enero de 2026 la previsión para formalizar la operación, aunque con cautela. Posteriormente, en marzo de este año, se explicó que el acuerdo con Defensa estaba cerrado, pero que era necesario obtener garantías sobre las necesidades ferroviarias de Adif.
Ahora, Carlos Delgado mantiene que las negociaciones están resueltas y expresa su confianza en recibir noticias positivas próximamente. Sin embargo, no ha concretado una fecha para la firma ni ha anunciado que Adif haya dado ya su conformidad.
El siguiente paso será, por tanto, despejar las cuestiones técnicas pendientes, formalizar la adquisición y definir el proyecto de recuperación. Hasta entonces, el futuro parque o espacio vecinal de San Nicasio seguirá dependiendo de la resolución de este último trámite administrativo.
