Las asociaciones vecinales de Carabanchel han anunciado movilizaciones si la Comunidad de Madrid sigue adelante con su idea de levantar un pabellón para conciertos y espectáculos en el antiguo campo de fútbol de Puerta Bonita.
La Coordinadora de Asociaciones de Carabanchel ha expresado su «rechazo frontal» a un proyecto que califica de «eventódromo». Además, ha convocado al vecindario al pleno de la Junta Municipal del distrito de este jueves a través de un comunicado difundido por la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) ha difundido su postura en un comunicado.

El Palacio de Vistalegre, cerca
El recinto, al que se refieren como un «mini Movistar Arena», tendría capacidad para entre 5.000 y 7.000 personas. Para los colectivos vecinales, es innecesario, porque el barrio ya cuenta con un gran espacio para espectáculos. Se trata de Palacio Vistalegre, situado a poco más de 600 metros de Puerta Bonita, que tiene capacidad para 10.000 espectadores y dispone de otra sala para algo más de un millar.
Lo que sí falta en la zona, según la coordinadora, son equipamientos públicos. Las asociaciones recuerdan que en ella viven más de 150.000 personas y no tienen instalaciones deportivas ni piscina pública. Una carencia que consideran especialmente grave con las olas de calor cada vez más frecuentes que trae el cambio climático. A su juicio, el campo de Puerta Bonita, abandonado desde 2007, sería el lugar idóneo para cubrir esa necesidad.
Esa es, además, la opción que respaldó el vecindario en una consulta popular organizada por la coordinadora antes del verano en la que participaron cerca de 2.500 personas, y el 69% eligió construir en esos terrenos un polideportivo de gestión pública con piscina.
Los vecinos reclaman equipamientos públicos para los 150.000 vecinos de la zona como instalaciones deportivas y piscina pública.
Contaminación y tráfico
Las asociaciones sostienen, también, que el pabellón «no ha sido demandado» por quienes viven en el barrio y que solo traerá ruido, contaminación y problemas de tráfico y aparcamiento a una zona muy densamente poblada y con los servicios ya saturados.
Por ello, también acusan a la Comunidad y al Ayuntamiento de responder a un «fin puramente mercantil» y de ignorar las necesidades que las organizaciones del distrito reclaman desde hace años. Si el proyecto sigue adelante «de espaldas a la ciudadanía», advierten, el barrio se movilizará.
