Los residentes de la zona aledaña al parque Tierno Galván, en el distrito de Arganzuela, han mostrado su rechazo, un año más, a la llegada de ‘Naturaleza Encendida’, uno de los espectáculos luminosos que trae cada año la Navidad en Madrid. Los vecinos denuncian ruidos, molestias y restricciones que limitan el uso habitual del parque.
El Ayuntamiento de Madrid asegura que este año la superficie destinada al evento es mucho menor que la de ediciones anteriores, lo que debería reducir el impacto en los vecinos. Sin embargo, las vallas que ya delimitan el área que ocupará la instalación han generado más protestas entre los residentes. Critican que un espacio público sea restringido de manera reiterada para actividades con fines privados, afectando su calidad de vida.


Además de las molestias cotidianas, los vecinos señalan el impacto medioambiental y lumínico que eventos como ‘Naturaleza Encendida’ tienen sobre el parque Tierno Galván, que consideran un pulmón verde fundamental para la ciudad. Los residentes de Arganzuela aseguran que continuarán luchando para proteger este icónico parque y mantenerlo como un lugar de disfrute vecinal.
Protesta por la privatización del Tierno Galván para acoger ‘Naturaleza Encendida’
La primera acción en defensa del parque como patrimonio público y espacio natural sin privatizar se celebrará hoy mismo. Los vecinos de la zona han convocado una protesta, coincidiendo con el día en el que se inaugura ‘Naturaleza Encendida‘, para pedir de nuevo el cese de la actividad privada en el espacio público.
Las asociaciones Pasillo Verde Imperial, Delicias para Todos, El barrio no se tala, Nudo Sur y Ecologista en Acción celebrarán una concentración esta tarde, a partir de las 18 horas, en la explanada junto al Planetario.

Desde allí, volverán a reclamar la detención inmediata de la privatización del Tierno Galván, la retirada de la licencia a ‘Naturaleza Encendida’ y que se impida destinar el parque a usos distintos de los establecidos por la normativa urbanística.

Estoy totalmente de acuerdo con la opinión que venimos sosteniendo los vecinos de Arganzuela de la tendencia que están manifestando los actuales regidores del Ayuntamiento de Madrid de supeditar todas las instalaciones y la vida vecinal al turismo masivo y a eventos crematísticos que solo a ellos les interesan para vender Madrid como una capital desde su punto de vista moderna y pujante económicamente. Hoy es la utilización del parque T. Galván a este evento alterando el uso específico del mismo; en agosto la aberrante intención de instalar una noria gigante que destrozaría el parque y el barrio; antes, la tala injustificada de árboles para la construcción de una línea de metro, sin atender posibles alternativas; sin olvidar la reciente iluminación de una parte del Manzanares con la peregrina idea de organizar visitas turísticas nocturnas, sin tener en cuenta su incidencia sobre la fauna y la flora del mismo. O nos unimos los vecinos o nos van a alterar la vida vecinal de una forma irreversible. Todos los vecinos, asociaciones y partidos que compartan esta postura debemos actuar sin demora.
La alcaldía y la junta de distrito harán lo que hacen en todas las protestas por los conciertos: mentir. Mencionarán unos horarios que no se cumplen y unos decibelios que no se basan en la realidad. Y como la policía no va a ir contra la alcaldía, el ciudadano se queda sin defensa.
La realidad es que cualquier empresa privada puede sobornar a la alcaldía para comprar el silencio de la policía y saltarse flagrantemente unas normas que si se las saltara un local comercial normal lo cerrarían.