Los bomberos forestales de la Comunidad de Madrid han denunciado que, mientras los incendios de Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias mantenían en vilo al suroeste de la región, hasta cinco dotaciones permanecieron de guardia sin ser movilizadas, pese a haber solicitado en repetidas ocasiones su activación para colaborar en las labores de extinción.
Según ha explicado un portavoz del colectivo durante una entrevista con el periodista Alfonso Ferrero, los equipos estuvieron disponibles durante toda su jornada laboral, pero no recibieron ninguna orden para desplazarse ni a los incendios ni a reforzar los parques de bomberos, pese a que, aseguran, la Comunidad buscaba refuerzos al mismo tiempo.

“Estuvimos aquí sin hacer nada”
Los bomberos forestales sostienen que la situación resulta especialmente frustrante porque, afirman, ellos mismos pidieron ser activados a través de diferentes vías.
“Nos pusimos a disposición de la Comunidad de Madrid hasta cinco dotaciones en turno y estuvimos aquí sin hacer nada porque no nos facilitaron el desplazamiento a los incendios o a los parques de bomberos”, denuncian.
Según explican, durante la jornada contactaron con la Dirección General de Emergencias, el Centro Operativo, el jefe del Cuerpo e incluso con el viceconsejero, mediante llamadas telefónicas, mensajes de WhatsApp y escritos registrados oficialmente, sin obtener autorización para intervenir.
Solo 60 efectivos de los 124 previstos
El colectivo denuncia además un déficit estructural de personal.
Aseguran que la plantilla debería contar con 124 bomberos forestales, aunque actualmente solo están cubiertas 60 plazas, una circunstancia que, según sostienen, limita la capacidad de respuesta ante emergencias de gran magnitud.
“Deberíamos ser 124 trabajadores de extinción de incendios forestales reconocidos y solo cubren 60 puestos”, lamentan.
Reclaman medios para poder salir
Los bomberos explican que su centro de trabajo es la base donde permanecen de guardia y que necesitan que la Administración les facilite vehículos o camiones para poder desplazarse.
“Si nos dan los camiones podemos ir directamente a los incendios”, afirman.
Además, aseguran que durante los grandes incendios registrados este año, incluido el de Lozoyuela, solicitaron igualmente su activación, pero todas las peticiones fueron rechazadas.

Piden contratos durante todo el año
Otra de las reivindicaciones del colectivo es la ampliación de sus contratos. Actualmente trabajan como fijos discontinuos durante seis meses, centrados en labores de extinción.
Sin embargo, recuerdan que la Ley de Bomberos Forestales contempla también funciones de prevención de incendios durante el invierno.
Por ello, reclaman que se cumpla el compromiso adquirido tras el proceso selectivo de 2023 y que sus contratos pasen a ser anuales, de forma que puedan realizar trabajos preventivos fuera de la campaña de verano y reforzar así la preparación de los montes frente a incendios cada vez más frecuentes e intensos.
Los bomberos forestales sostienen que, en un contexto marcado por el aumento del riesgo debido a las altas temperaturas y al cambio climático, mantener efectivos disponibles sin movilizar supone desaprovechar recursos que podrían contribuir a proteger tanto a la población como al patrimonio natural de la Comunidad de Madrid.
