El desahucio de la histórica activista Paca Blanco, previsto para el próximo 30 de noviembre, ha quedado aplazado otros 60 días. Su abogada, Alejandra Jacinto, acudió este miércoles al juzgado, donde le comunicaron la suspensión del procedimiento.
Blanco, de 77 años, es una referente de las luchas sociales, ecologistas, feministas y por el derecho a la vivienda en Madrid. Lleva más de una década residiendo en una vivienda de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS) que había sido adjudicada a su hijo. Tras la marcha de este, intentó subrogarse en el contrato sin que el Ayuntamiento lo haya permitido, a pesar de haber pagado el alquiler durante el último año.
La versión del Ayuntamiento
Fuentes municipales han explicado a Europa Press que la EMVS solo inicia procedimientos judiciales ante incumplimientos contractuales –ocupaciones ilegales, cesiones, subarriendos o impagos reiterados con deudas acumuladas– y que la subrogación solo se concede cuando se cumplen los requisitos legales y contractuales aplicables.
«Una solución definitiva», piden los colectivos
Ecologistas en Acción atribuye el aplazamiento a la presión popular y reclama que se retire el desahucio de forma permanente. Más de 150 organizaciones de toda España –sindicatos, movimientos de vivienda, colectivos ecologistas y asociaciones vecinales– han respaldado un manifiesto de apoyo a Blanco.
“No basta con aplazar el desahucio. Las instituciones deben ofrecer una solución definitiva que permita a Paca vivir con tranquilidad y dignidad”, ha afirmado Ecologistas en Acción.
Para los colectivos, la solución «está al alcance del Ayuntamiento y de la EMVS»: retirar el desahucio, reconocer el derecho de Blanco a la subrogación y garantizar un alquiler social adecuado a sus ingresos.
