La Federación Regional de Vecinos de Madrid (FRAVM) y la plataforma contra los cantones-basurero han acusado al alcalde, José Luis Martínez-Almeida, de «anteponer los intereses de las concesionarias» en la instalación de los nuevos dispositivos que se han planeado para Madrid.
«¿Cuál es el problema? Que no están todo lo cerca que las empresas concesionarias quieren pues les supone mayores costes de desplazamiento», han resumido. La plataforma contra los cantones y la FRAVM cada vez están «más convencidas de que la única razón que se halla detrás de la insistencia del Ayuntamiento es el interés de las empresas concesionarias».
Ante esta situación, los vecinos reclaman al Ayuntamiento «una voluntad real de diálogo para negociar las reubicaciones de aquellos que se hallan dentro o a escasos metros de zonas residenciales». Aseguran desde la plataforma ciudadana que las reuniones mantenidas hasta ahora con el área de Medio Ambiente y Movilidad, dirigida por Borja Carabante, han «servido de poco o nada».

Los vecinos también han querido destacar que «nadie está en contra de los cantones de limpieza porque son dotaciones útiles para mejorar el servicio en la ciudad». Lo que sí rechazan es, tal y como puntualizan, «que se ubiquen en el interior de las zonas residenciales, a escasos metros de las viviendas, de los centros escolares y de otros equipamientos sociales».
«Molestias, ruidos, malos olores, ratas…»
FRAVM y la plataforma contra los cantones han explicado que las instalaciones que se están planteando «son ruidosas, generan un número considerable de desplazamientos de vehículos alrededor con la subsiguiente repercusión negativa sobre la movilidad en las zonas respectivas y sobre la calidad del aire», denuncian.
También traen «malos olores, ratas, mosquitos, pues en muchos de ellos se acumula y se manipula basura, la que los servicios de limpieza y los camiones de peinado recogen de las calles. Por ello, más que de cantones simplemente se tiene que hablar de cantones-vertedero o de cantones-basurero».

La queja vecinal «es tanto más justa y justificada cuando hay parcelas municipales libres en los polígonos industriales e incluso en los barrios, pero lejos de las viviendas, de los colegios, de los equipamientos, en las que perfectamente podrían ubicarse estos cantones-vertederos».
Y además rechazan «de plano los intentos de enfrentar a las vecinas y los vecinos con los operarios y operarias de los servicios de limpieza porque no son más que tácticas lamentables de manipulación de la opinión pública».
Futuras movilizaciones
De continuar esta actitud de «oídos sordos» a las demandas vecinales, los colectivos afectados y la FRAVM adelantan que intensificarán sus protestas. «El cabreo del vecindario es enorme. No comprende por qué el Ayuntamiento ignora las ubicaciones alternativas propuestas por los colectivos vecinales que, muy cerca de las aprobadas, son viables pero mucho menos molestas», han señalado.

Mientras desde el Ayuntamiento se sigue defendiendo la ubicación elegida para los cantones (con el apoyo de los sindicatos), los vecinos del distrito continúan sus reivindicaciones.
Esta misma semana han denunciado el futuro cantón en el canal ético de la empresa concesionaria de la limpieza del parque forestal, Urbaser, por «incumplir casi todos los códigos medioambientales». Anteriormente ya habían trasladado la situación al Defensor del Pueblo y a la Fiscalía «para que insten al Ayuntamiento a buscar otra parcela de manera conjunta con los vecinos donde ganen todos», especialmente «teniendo un polígono a cien metros de las obras».
