El sindicato CC.OO. Madrid ha denunciado este martes el cese de «decenas» de profesionales en el Hospital Gómez Ulla, en un contexto ya de «infradotación estructural de personal», que conllevará mayor sobrecarga de trabajos para los trabajadores del centro y ha exigido su inmediata renovación, advirtiendo de que no descarta la adopción de diversas medidas si no se producen avances que permitan resolver esta situación.
La organización sindical ha explicado que, según la información trasladada por la dirección del centro, la no renovación de estos nombramientos responde a las limitaciones en la autorización de personal interino impuestas por los ministerios competentes, que han reducido significativamente el número de efectivos inicialmente solicitados.
Financiación necesaria
En este contexto, desde el sindicato se ha exigido al Ministerio de Hacienda, al Ministerio de Función Pública y al Ministerio de Defensa que habiliten «de manera urgente» la financiación necesaria para garantizar la continuidad del 100% de los contratos y «asegurar una adecuada dotación de personal en el centro».

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23/12/2021
Además, ve «imprescindible» revertir dicha situación para garantizar tanto unas condiciones laborales «dignas» como una atención sanitaria pública «de calidad», así como evitar el cierre de algunos servicios que, según alerta, «pueden verse gravemente afectados por la falta de personal».
Sin personal suficiente
Según ha explicado el sindicato, los ceses se producen en un contexto de infradotación estructural de personal, lo que incrementará la sobrecarga de trabajo para los profesionales que continúan en el centro y dificultará la adecuada atención a la ciudadanía.

El sindicato ha remarcado que los afectados «han sido fundamentales en el sostenimiento del sistema sanitario público durante la pandemia, así como en otras situaciones críticas» y su salida supone «una merma significativa» de recursos humanos «en un momento especialmente delicado».
En esta línea, ha advertido además de que esta situación se verá agravada con la reciente implantación de la jornada de 35 horas en la Administración General del Estado, que en el caso del personal sanitario con turnos de lunes a domingo implicará un aumento de libranzas y, por tanto, una menor disponibilidad efectiva de profesionales si no se refuerzan las plantillas.
