Conducir por la calle de Alcalá se va a complicar este verano. El Ayuntamiento de Madrid cierra al tráfico, a partir de este viernes 17 de julio, el carril más próximo a la mediana en sentido Cibeles, y desde el lunes 20 de julio hará lo mismo en sentido Independencia. El motivo es el arranque de una nueva fase de las obras de remodelación de la calle, que construirán un paseo central de 3,8 metros de ancho entre las plazas de Cibeles e Independencia y que se prolongarán, en principio, hasta finales de agosto.
Durante las obras seguirán abiertos dos carriles de circulación general en cada sentido, incluidos autobuses y taxis, aunque el Ayuntamiento recomienda evitar la zona en coche y utilizar el transporte público mientras duren los trabajos. La intención municipal es aprovechar julio y agosto, los meses de menor tráfico por las vacaciones, para minimizar las molestias a vecinos y visitantes.

La calle de Alcalá perderá un carril por sentido durante el verano, aunque se mantendrán abiertos dos carriles para el tráfico general, autobuses y taxis.
Un paseo central para mirar mejor la Puerta de Alcalá
El nuevo paseo central busca devolver protagonismo a la Puerta de Alcalá, hoy rodeada por una glorieta que la aísla del resto de la ciudad. La mediana transitable permitirá contemplar el monumento desde una perspectiva distinta y, según el proyecto, la parte de las obras que afecta directamente a la calle de Alcalá y a la glorieta estará terminada en noviembre, momento en el que los peatones ya podrán cruzar bajo los arcos.
La acera norte, que soporta más tránsito peatonal, se ampliará de forma notable y recuperará la doble alineación de árboles que la calle tuvo hasta finales de los años 60, cuando se eliminó para ensanchar la calzada. En total se plantarán 57 nuevos ejemplares de gran porte, además de franjas de arbustos en aceras y paseo central. También se renovará el pavimento, con losa y adoquín de granito, y el alumbrado, que pasará a tecnología led manteniendo el diseño histórico de las farolas.

La remodelación permitirá cruzar bajo la Puerta de Alcalá, recuperará la doble alineación histórica de árboles y transformará el entorno con más espacio peatonal.
La plaza de la Independencia también cambia
En la plaza de la Independencia, el proyecto recupera un trazado ajardinado de finales del siglo XIX para conectar peatonalmente la calle de Alcalá con la zona triangular junto al monumento, hoy usada solo como espacio de contemplación. Se abrirá un paso peatonal nuevo en el lado oeste de la plaza y se mejorará el existente en el este, además de un carril bici segregado que enlazará con el de la calle de Alcalá y con el del parque del Retiro.
El conjunto de la remodelación, que arrancó en febrero y se alargará hasta el primer trimestre de 2027, tiene un presupuesto de 6,1 millones de euros y cuenta con el visto bueno de la Unesco y de la Comisión Local de Patrimonio Histórico, dado que la zona forma parte del Paisaje de la Luz declarado Patrimonio Mundial.
