Hoy da comienzo el proceso judicial contra el hombre al que se acusa de asesinar a su pareja de varias puñaladas en Puente de Vallecas en 2022. La Fiscalía de Madrid solicita 16 años de prisión para el procesado que, además incumplió en reiteradas ocasiones la orden de alejamiento que le prohibía acercarse o comunicarse con la víctima.
El representante del Ministerio Público le imputa los delitos de homicidio y quebrantamiento continuado de condena. Hoy se seleccionará el tribunal que juzgará este caso en la Audiencia Provincial de Madrid.

El acusado, según se desprende del escrito de la Fiscalía, fue condenado hace dos años como autor de un delito de amenazas que le prohibía acercarse a su expareja a menos de 500 metros durante 22 meses. Se da la circunstancia de que la fallecida, de 20 años, era también la hija de su exnovia.
El hombre había sido detenido por malos tratos unos días antes del asesinato, el 21 de diciembre, según informaron entonces fuentes policiales. Un día después, fue puesto en libertado por el juez con una orden de alejamiento sobre la asesinada y su expareja.
Prohibición de acercarse a la víctima y a la madre de ella, su expareja
R. J. Z. Q. había estado compartiendo domicilio en el pasado con su entonces pareja sentimental E. M. B. C. En mayo de 2021, la hija de la mujer llegó a España desde Perú y empezó a convivir con ambos. Al poco tiempo, el procesado y la hija, E. R. C., comenzaron una relación sentimental secreta y a espaldas de la madre.
En diciembre de 2022, cuando ya el acusado tenía prohibición de acercarse o comunicar con ambas mujeres, intentó volver a contactar con la más joven. Así, el 23 de diciembre de 2022 realizó cuatro llamadas a E. R. C. desde su teléfono y otra más al día siguiente desde el teléfono de su compañero de piso. Ese mismo día, y el 26 de diciembre, logró reunirse con la hija para entregarle dinero, comida y una carta manuscrita en la que le pedía perdón.

El 28 de diciembre R. J. Z. Q. volvió a encontrarse con E. R. C. y, tras permanecer juntos toda la mañana, se desplazaron al domicilio del procesado, en la calle Palomeras, situada en el distrito de Puente de Vallecas. Una vez allí el acusado, «con ánimo de acabar con la vida de la mujer», le atacó con un objeto causándole varias heridas que le produjeron la muerte por shock hemorrágico.
