En una buena segunda mitad los de Julio Velázquez consiguen una victoria que les da oxígeno.
ALCORCÓN/ 31 MARZO 2017/No era un partido más. Ni era una tarde cualquiera en Santo Domingo. En el ambiente la palabra final era la más repetida. En los alrededores de Santo Domingo se podía intuir que en juego había algo más que tres puntos. Y es que se enfrentaba un Alcorcón en descenso y tras 8 partidos sin ganar con un Mallorca penúltimo y tras seis encuentros sin sumar la victoria. No ganar era empezar a rodar por el precipicio a Segunda B. Miedo es la sensación que se respiraba en el ambiente y en el arranque del partido en el césped.
Velázquez veía el encuentro en la grada por su expulsión en Almería. Con Bellvís sancionado el salmantino nos sorprendió a muchos colocando a Razvan por la izquierda. Un futbolista que hasta ahora no había contado con su confianza. Tropi continuaba con la batuta en la medular y las bandas eran para Ivi y para Plano. El Mallorca salió con Brando y Lago Junior como sus máximos exponentes en ataque y con un Salomao y un Moutinho para llevar velocidad y peligro en banda.
La primera mitad fue de temor y piernas pesadas en ambos conjuntos. El primer periodo fue gris. Las ocasiones no fueron lo más habitual. Ivi el más incisivo por banda izquierda con regate y velocidad pero en los pases el 17 no estaba muy acertado. David Rodríguez era una isla que solo presionaba la salida del Mallorca y Pablo Pérez tampoco conectaba con nadie. Por los bermellones más de lo mismo. Los portugueses Moutinho y Salomao lo mejor y Brandon más participativo que otra cosa. El Alcorcón estuvo muy mal en los córners durante toda la primera parte.
En la segunda mitad todo lo que no salió en la primera empezaba a rodar en el segundo periodo. Empezando por los saques de esquina. El primero que tuvo el Alcorcón desde la diestra lo sacaba Plano y lo mandaba al fondo de la red Owona con un gran salto y metiendo el esférico por toda la escuadra. Segundo gol del central alfarero en la temporada.
A partir de ahí vimos fútbol. El partido iba de un área a la otra y fue un espectáculo de Dmitrovic. El cancerbero serbio volvió a salvar a los suyos. El portero amarillo le sacaba milagrosamente un balón a Moutinho, otra a Lago Junior y así en los sucesivos acercamientos del Mallorca. Conforme pasaban los minutos el Alcorcón lo buscaba a la contra con las salidas de Luque y Kadir y daba más seguridad atrás con Cuenca. Al final el marcador ya no se movería más y el Alcorcón se alzó con tres puntos muy valiosos en su primera final.
Los jugadores tuvieron que volver a salir al final del partido para saludar a los aficionados. 3549 alfareros animaron a su equipo en las gradas en una victoria vital para la permanencia. El viernes que viene una nueva final contra el Mirandés y para sumar otros tres puntos el ejemplo esta claro: la segunda parte frente al Mallorca.
Alcorcón: Dmitrovic; Fede Vega, Elguezabal, Owona, Razvan (Cuenca, m.77); Oscar Plano (Kadir, m.71), Toribio, Tropi, Iván Alejo (Martín Luque, m.82); Pablo Pérez y David Rodríguez.
Mallorca: Santamaria; Company (Pol Roigé, m.82), Ansotegi, Raillo, Angeliño; Moutinho, Héctor Yuste, Culio, Salomao; Brandon y Lago Júnior (Lekic, m.66).

