Funcionarios del centro penitenciario de Valdemoro han localizado una bolsa con móviles y droga dentro de una papelera en la sala de espera para familiares, dentro del departamento de comunicaciones exteriores, según ha informado el sindicato ACAIP-UGT.
Los funcionarios de la prisión encontraron una bolsa tipo nevera dentro de una papelera, en cuyo interior había diez teléfonos móviles y envoltorios con sustancias ilícitas que, a la espera del análisis, podría tratarse de hachís, heroína y cocaína.
La dirección del centro ha abierto una investigación para determinar la procedencia. Fuentes penitenciarias han confirmado que han dado traslado al juzgado de guardia, siguiendo el protocolo habitual ante este tipo de intervenciones.
Entre la decena de móviles había algunos de reducido tamaño, como una moneda de dos euros, según ha añadido ACAIP-UGT, que recuerda que este tipo de aparatos son muy apreciados en las cárceles para tratar de burlar los controles de seguridad.
El sindicato, por otro lado, ha felicitado a los funcionarios de prisiones por el hallazgo de la bolsa y ha señalado que la investigación en marcha apunta a los internos de confianza de Valdemoro, encargados de la limpieza de la sala de espera, jardines o el recinto exterior de la cárcel.

Interrogatorios
De hecho, indican que cuatro de ellos fueron sometidos a interrogatorios y se les aplicó el artículo 243 del Reglamento Penitenciario, ordenando su ingreso inmediato en el departamento de aislamiento.
«Una vez más los hechos vienen a demostrar que los canales habituales de entrada de móviles y droga en la prisión de Valdemoro son las visitas, los internos que regresan de permisos y los lanzamientos de pelotas desde el exterior», sostienen desde ACAIP-UGT, que pide más medios como inhibidores de frecuencia para dificultar el uso de teléfonos móviles.
En 2021, la Guardia Civil detuvo cuatro funcionarios, tres hombres y una mujer, trabajadores de la cárcel de Valdemoro, acusados de introducir droga dentro durante la pandemia.
Tras registrar las viviendas de los detenidos, agentes de la Comandancia de Madrid, con ayudas de perros especializados en encontrar estupefacientes, cachearon sus taquillas y dos celdas del módulo 7. Los guardias civiles también revisaron las taquillas.

Añadir que no encontraron nada en los registros y que la juez les sobreseyo porque ni siquiera se había comprobado que en el centro penitenciario se hubieran cometido los delitos de los que habían sido acusados. Tres inocentes pasaron cuatro meses en prisión y destrozaron sus vidas, su salud y la de sus familias. Ahora nadie es responsable de haber metido en prisión a cuatro inocentes trabajadores honrados con mas de 10 trienos de servicio cada uno, a una institución que nos maltrata día a día.