Los vecinos atribuyen el incendio a la lucha entre clanes por hacerse con los locales
PARLA / 28 JULIO 2020 / Los incidentes siguen sucediéndose en la urbanización del número 1 de la calle Fuente Arenosa, donde hay un elevado porcentaje de viviendas ‘okupadas’ ilegalmente. En esta ocasión, uno de los locales de la zona baja ha salido ardiendo.
Según algunas vecinos, que admiten estar “desesperados” por las situaciones que viven, los conflictos entre los ‘okupas’ y las mafias que se encargan de ocupar las viviendas habrían sido el detonante de este incendio. Al parecer, se queman entre unos y otros los locales para poder “recuperarlos”, según admiten los vecinos ante las cámaras de Telemadrid.
No es el primer incendio que se vive en esta urbanización. A finales del pasado año, saltaron las alarmas cuando comenzaron a registrarse incendios en el garaje de la urbanización. Uno de ellos habría tenido su origen al derramarse el agua de una gotera sobre la instalación eléctrica del techo del sótano.
La zona es un foco de conflicto. El último altercado en la urbanización se saldó con varios detenidos tras un tiroteo que tuvo su origen en el enfrentamiento entre clanes para controlar este enclave parleño, según los vecinos, que dicen que algunos alquileres pueden alcanzar los 7.000 euros.

Desde el Ayuntamiento valoran la posibilidad de que el local incendiado en esta ocasión estuviera ocupado por “una persona”, aunque no lo pueden confirmar, extremo que sí han ratificado los vecinos de la urbanización.
Foco “conflictivo”
El Ayuntamiento parleño admite que la zona de Fuente Arenosa es un “foco conflictivo” que hay que “desactivar”. De hecho, lleva meses manteniendo contactos con la Sareb y con la empresa Solvia -propietarios del inmueble- para “buscar soluciones” a la zona.
Pese al aumento de la vigilancia policial en los últimos meses, en octubre de 2018 la delegación del Gobierno en Madrid se comprometió a buscar una solución a este inmueble, donde unas 270 viviendas estarían ocupadas de manera ilegal.
Los vecinos han denunciado en este enclave la inseguridad reinante, así como el menudeo de droga en el patio y las zonas comunes, e incluso las carreras de vehículos a alta velocidad que se producen en el garaje, cerrado ya por “motivos de seguridad”.
La Policía, por su lado, sigue teniendo las manos atadas porque se trata de una urbanización privada.

Parla ciudad asolada por las mafias y clanes ocupas cada vez más numerosos, dado que gozan de total impunidad y les defienden nuestras leyes y administraciones.
La justicia sufragada con nuestros impuestos puesta al servicio de los usurpadores de viviendas, delincuentes y narco traficantes, además de no pagar impuestos, ni comunidad , ni agua ni luz, reciben todo tipo de ayudas a la que ahora se suma la renta mínima vitalicia, todos los derechos para los delincuentes y ninguna obligación, gozan de total inmunidad y por el contrario los legítimos propietarios están completamente desamparados y desprotegidos.