La Audiencia Provincial de Madrid juzgará a partir de este martes a dos pandilleros, miembros activos de la banda juvenil de los Dominican Don’t Play, por una brutal agresión a machetazos un joven de 17 años en la localidad de Torrejón de Ardoz.
Los hechos se produjeron el 8 de enero de 2021, cuando los procesados atacaron a un joven en la calle Florencia de la localidad de Torrejón de Ardoz. Un ataque que casi le cuesta la vida y por los que el fiscal pide ahora una condena de 18 años de cárcel.

Piden 18 años de cárcel para los pandilleros
En concreto, a ambos miembros de la banda juvenil se les imputa un delito de intento de homicidio y otros de pertenencia a banda criminal. El juicio arrancará el martes y se prolongará hasta el próximo jueves.
Los pandilleros le persiguieron hasta que le acorralaron al grito de «Quelo Tres», aprovechándose de su superioridad numérica y portando palos, cuchillos y machetes, le causaron heridas de gravedad en cara, piernas y brazos.
Este juicio a dos miembros activos de la banda juvenil de los Dominican Don’t Play llega además después de que hace unas semanas se detuviera en la localidad de Torrejón de Ardoz a los cabecillas de otra banda criminal conocida como Coro de Trinitarios, asentada en la localidad.

Golpe a los Trinitarios en Torrejón
En la operación, desvelada en febrero pasado, fueron detenidas 8 pandilleros, entre los que se encuentran el Corona Suprema y siete altos cargos de la cúpula de la organización a nivel nacional, a los que se les imputan los delitos de asesinato, pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas y tráfico de drogas.
Este grupo, ahora felizmente desarticulado, estaba en seguimiento por el Cuerpo Nacional de Policía desde hace meses, así como por parte de la Policía Local de Torrejón de Ardoz. que realizó diversas detenciones a lo largo de estos meses.

‘Cutico’, el cabecilla de los pandilleros
Entre los pandilleros detenidos destaca el cabecilla de la banda de los Trinitarios, conocido como el «Corona Suprema», alias «Cutico», y otros siete altos cargos de la cúpula de la organización criminal en la Comunidad de Madrid.
La investigación policial llevó a la localización en la calle Carmen Laforet de Torrejón de Ardoz de un inmueble ocupado por los máximos dirigentes del coro de los Trinitarios.
Esta vivienda funcionaba como centro de operaciones, donde el cabecilla (Corona Suprema) de los Trinitarios controlaba todos los movimientos de la banda rival en la Comunidad de Madrid. A los detenidos se les imputan los delitos de asesinato, pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas y tráfico de drogas.
