El Servicio de Prevención de Incendios (SPI) de Rivamadrid ha presentado el balance de la actividad desarrollada entre el 15 de junio y el 27 de septiembre. El informe ha desvelado que durante esta última temporada estival se han llevado a cabo más de 200 actuaciones en Rivas, alrededor de un centenar menos que en el mismo periodo de 2025.
Una de las principales funciones del SPI es actuar ante pequeños focos de fuego para evitar que se extiendan. Durante este verano, el equipo ha intervenido en diez ocasiones por conatos de incendio. Entre las actuaciones figuran la extinción de ascuas y pequeñas llamas, los avisos a Bomberos tras detectar columnas de humo, la contención del fuego en un contenedor de obra incendiado y el enfriamiento de una papelera que ardía en una avenida del municipio.
Para desarrollar estas tareas, el servicio, prestado por la empresa pública Rivamadrid, dispone de un vehículo equipado con los medios necesarios para intervenir en este tipo de emergencias.
El balance también incluye los tres incendios registrados en Rivas durante el verano que, por sus dimensiones, requirieron la intervención de Bomberos. El primero se produjo el 18 de junio en el talud de las vías del Metro. El segundo tuvo lugar el 27 de junio en el sector 5 de la Cañada Real y fue detectado por el SPI desde el arroyo de Los Migueles. En este caso, la Policía Local y Bomberos intervinieron en el foco.

El tercer suceso ocurrió el 28 de junio, cuando un vehículo comenzó a arder en la M-50. El personal del SPI colaboró con Bomberos en las labores de extinción hasta la llegada de la Guardia Civil. Ninguno de los tres incendios revistió especial gravedad.
Vertidos ilegales
Durante el periodo analizado, el Servicio de Prevención de Incendios también realizó una docena de intervenciones relacionadas con vertidos ilegales en distintos puntos del municipio, tanto dentro como fuera de las zonas urbanizadas. Entre las incidencias detectadas se encontraban acumulaciones de basura, electrodomésticos abandonados y vehículos depositados de forma irregular.
Para vigilar el territorio, el SPI dispone de una ruta establecida con once puntos de observación y una aplicación específica para registrar las incidencias. A partir de las situaciones detectadas, el personal actúa siguiendo los protocolos previstos.

El recorrido incluye lugares como el Olivar de la Partija, el arroyo de Los Migueles, el Mirador, el cerro del Telégrafo, el parque de Barcavieja, el pinar de Santa Ana, la Senda Botánica, el Rocódromo, el auditorio Miguel Ríos y la antigua chopera.
Prevención y concienciación ciudadana
Otra de las funciones del servicio consiste en informar a la población sobre los riesgos asociados a determinadas actividades, entre ellas la práctica del botellón. En estas situaciones, los integrantes del SPI suelen distribuir bolsas de basura entre los grupos de jóvenes para favorecer la recogida de residuos y evitar que queden abandonados en los espacios públicos.
La actividad de este verano incluyó también un dispositivo especial el 12 de agosto por el eclipse solar. Ese día, el servicio reforzó la vigilancia en el Mirador de Rivas ante la afluencia de personas que acudieron a observar el eclipse solar. El municipio fue uno de los lugares desde los que se podía contemplar el fenómeno en buenas condiciones.
