Una empresa pública de construcción modular de vivienda con el objetivo de ampliar el parque público residencial, reducir los costes de construcción y facilitar el acceso a una vivienda asequible. Esta es la última propuesta de Ganar Alcorcón. Una iniciativa que contempla la participación de Alcorcón y de otros municipios de la Comunidad de Madrid, así como la posibilidad de explorar la incorporación de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
La propuesta, presentada por la formación municipalista, apuesta por industrializar parte del proceso de construcción mediante la fabricación de elementos y módulos en instalaciones especializadas para su posterior traslado y montaje en las parcelas donde se levanten los edificios.
Miriam Benítez, portavoz de Ganar Alcorcón y candidata a la Alcaldía, ha defendido la necesidad de que las administraciones públicas tengan una mayor capacidad de intervención en el mercado residencial.
«La vivienda es una emergencia nacional. Y para resolverla necesitamos un Estado que produzca, innove y no se rinda ante el mercado», ha señalado Benítez. Según la representante municipalista, el proyecto permitiría combinar la construcción de vivienda pública con la creación de empleo cualificado y el desarrollo de nueva actividad industrial en el sur de Madrid.

Una empresa pública para construir vivienda protegida
Uno de los elementos centrales de la iniciativa es que la futura sociedad mantendría un capital íntegramente público. Los ayuntamientos participantes podrían coordinar la planificación de las promociones en función de las necesidades residenciales de cada municipio.
Ganar Alcorcón también plantea estudiar la participación de la SEPI, aunque la propuesta no concreta todavía la estructura financiera de la empresa, la inversión necesaria ni un calendario para su puesta en marcha.
La formación sostiene que la construcción modular podría ayudar a reducir los plazos y mejorar la eficiencia del proceso edificatorio. Para ello, propone fabricar buena parte de los componentes en entornos industriales controlados y trasladarlos posteriormente a las obras para su ensamblaje.
David López, teniente de alcalde y concejal de Ganar Alcorcón, ha explicado que la iniciativa toma como referencia las soluciones de construcción industrializada conocidas durante el reciente viaje de la formación a Ji’an, en China.
«Eso permite trabajar sobre tres elementos fundamentales: velocidad, coste y calidad. Queremos estudiar cómo traer esa capacidad al sur de Madrid, pero con una condición muy clara: que sea pública y que sirva para bajar el precio de la vivienda», ha afirmado López.

Viviendas públicas fuera del mercado especulativo
La propuesta contempla establecer desde el inicio garantías para que las viviendas construidas por la empresa permanezcan destinadas a fines públicos. Ganar Alcorcón plantea dos líneas de actuación: promociones de vivienda protegida con carácter permanente y viviendas públicas de alquiler asequible.
En el primer caso, la formación defiende que los inmuebles no puedan privatizarse posteriormente ni incorporarse al mercado libre. En el segundo, propone contratos de alquiler indefinidos para favorecer la estabilidad residencial de los inquilinos.
La iniciativa incluye además una fórmula para que los posibles beneficios de la sociedad no se distribuyan entre sus propietarios, sino que se reinviertan en ampliar la producción y contribuir a reducir los costes.
«No tendría sentido conseguir construir más rápido y más barato para que después esa vivienda termine dentro de la misma rueda especulativa», ha señalado López, que defiende mantener el carácter público de las promociones a largo plazo.
Reindustrializar el sur de Madrid y crear empleo cualificado
Más allá de la política de vivienda, Ganar Alcorcón vincula el proyecto con la recuperación de la actividad industrial en el sur de la región. La fabricación de módulos y componentes para edificios requeriría instalaciones productivas y perfiles profesionales especializados, lo que, según la formación, podría abrir nuevas oportunidades laborales.
Benítez considera que ambas necesidades pueden abordarse conjuntamente: aumentar la oferta de vivienda asequible y desarrollar una industria vinculada a tecnologías de construcción avanzadas.
El planteamiento pasa por estudiar qué modelos de producción industrializada podrían adaptarse a las características urbanísticas, económicas y residenciales de Alcorcón y de los municipios vecinos, sin reproducir automáticamente soluciones aplicadas en otros países.
