El portavoz del Partido Popular de Getafe, Antonio José Mesa, ha cargado contra el Gobierno municipal por la gestión de los incidentes registrados durante la noche del sábado 19 de septiembre en las fiestas del Sector III, que terminaron con la suspensión de la música y el desalojo del recinto después de que se superara el aforo.
Mesa atribuye lo ocurrido a una «falta de planificación» y de prevención y sostiene que el dispositivo policial preparado para la celebración no contaba con suficientes efectivos para afrontar la elevada concentración de personas.
«Ayer se constató de nuevo la falta de planificación y la gestión negligente del Gobierno municipal de Getafe, incapaz de controlar y poner orden ni siquiera en una fiesta de barrio», ha señalado el portavoz popular.
«El dispositivo no estaba dimensionado»
El PP considera que el operativo desplegado «no estaba dimensionado» para el evento y asegura que los agentes terminaron trabajando con un dispositivo «sobrepasado».
Mesa sostiene que durante la noche se produjeron embudos y grandes concentraciones de personas y llega a afirmar que las fiestas estuvieron cerca de sufrir una avalancha. Esta última valoración corresponde al portavoz popular; el Ayuntamiento, por su parte, aseguró tras los incidentes que el desalojo se realizó de forma preventiva y transcurrió con normalidad.
El dirigente popular considera que esta situación puso en riesgo tanto a los asistentes como a los propios policías encargados de garantizar la seguridad.
«No hay casualidades, hay causalidades», sostiene Mesa, que extiende sus críticas a la planificación de otros eventos multitudinarios de la ciudad y reclama que los operativos se diseñen en función de las características y la asistencia prevista.

El PP respalda la actuación de los policías
Las críticas del PP se dirigen al Gobierno municipal y no a la actuación de los agentes. Mesa ha trasladado expresamente su reconocimiento a los policías que intervinieron durante la noche y sostiene que tuvieron que desarrollar su trabajo en unas condiciones especialmente complicadas.
El portavoz popular considera «altamente reprochable» que, a su juicio, no se hubiera previsto un número suficiente de efectivos y responsabiliza al Ejecutivo local de no haber planificado adecuadamente la seguridad de las fiestas.
El Ayuntamiento atribuye el desalojo a quienes saltaron el vallado
La versión del Gobierno municipal es diferente. El Ayuntamiento explicó tras lo ocurrido que el recinto alcanzó su aforo máximo y que la Policía Local impidió nuevas entradas hasta que fueran saliendo asistentes.
Según el Consistorio, un grupo de jóvenes ignoró las indicaciones policiales y saltó el vallado perimetral, lo que provocó que se superara el aforo. Fue entonces cuando la Policía decidió detener la música y desalojar preventivamente el recinto. El Ayuntamiento atribuyó los problemas al comportamiento «incívico e irresponsable de una minoría».
El Gobierno local también desmintió tajantemente los rumores sobre apuñalamientos y agresiones sexuales y anunció que buscará espacios alternativos para este tipo de actuaciones en futuras fiestas del Sector III.
